Promesas al FMI

07deNoviembrede2002a las08:19

Hacienda busca alcanzar las metas fiscales frenando la suspensión de ejecuciones y modificando el ITC. Esperan una definición

El Ministerio de Economía envió anoche a las 22.30 la respuesta al borrador de la carta de intención que anteayer a la mañana había mandado el Fondo Monetario Internacional (FMI) al Gobierno argentino, y ahora espera ansiosamente una respuesta del organismo, que especula para dentro de las próximas 48 horas. El viernes, día de la semana a la que son afectos en el FMI para efectuar anuncios de relevancia, sería un buen momento, aunque restan demasiados puntos por acordar, si bien se han acercado en otros tantos.

Entre los puntos que el equipo económico se comprometió a cumplir en las notas que añadió al texto remitido por el Fondo, figura una estricta contención de gastos para el próximo año, con el objetivo de alcanzar las metas de superávit primario, que Economía finalmente aceptó que alcancen el 2,5% del PBI.

Según manifestó a INFOBAE una fuente del Gobierno, la política de contracción de gastos también incluye el cese de la suspensión de las ejecuciones de los créditos.

En este sentido, en la respuesta enviada ayer, el Gobierno se comprometió a no incentivar más prórrogas. “La que posterga por 30 días más la suspensión de las ejecuciones ya está en marcha, pero exigen que este tipo de medidas se frenen”, explicó la fuente.

Para alcanzar las metas fiscales previstas, Economía también apuesta al cambio de régimen en la cobranza del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles, que hoy es un monto fijo y ahora se propone que el gravamen comience a ser proporcional al precio.

Lejos de un impuestazo

Según la fuente, esta iniciativa no tiene que ver con un impuestazo, ya que ya había sido presentada al Fondo en la carta anterior. “El gravamen bajó mucho proporcionalmente”, destacó. La fuente agregó luego que tiene sentido modificar el impuesto, al margen de la negociación con el FMI. “Con la estabilidad, tenía sentido una suma fija, pero ya no”, señaló la fuente.

El documento que el equipo económico envió por correo electrónico no tiene demasiadas variaciones respecto de lo que las partes habían negociado en Washington la semana pasada.

Trascendió que, de los 60 puntos que tiene la carta, hubo disidencias en unos 14. En Gobierno no precisaron ese número, pero reconocieron que la redacción de la respuesta tuvo mucho de completar espacios en blanco.

El optimismo volvió al Palacio de Hacienda, pero los funcionarios todavía se manejan con mucha cautela hasta tanto no reciban la respuesta definitiva del Fondo. De todas maneras, el equipo siente que avanzó bastante, fundamentalmente en materia fiscal, en donde hasta hace algunos días era el punto de mayor divergencia.

Por otra parte, en Economía todavía dudan y temen de que el acuerdo no llegue antes del 14 de noviembre, cuando vencen u$s805 M. Por este motivo, se estaría estudiando de qué manera el Gobierno podría saltar esa fecha y llegar a un arreglo sin presiones. Pero aún no encontraron la forma.

A tono con esta intención, el ministro Roberto Lavagna había expresado anteayer junto al presidente Eduardo Duhalde que las cosas nunca son sí o no en materia financiera, sino que existen varios recursos.

Entre los puntos en los que habría acuerdo se destacan el incremento gradual de las tarifas, la cancelación de redescuentos otorgados por el Banco Central con títulos públicos -la exigencia que el FMI plantea en este punto es que la aplicación no afecte el patrimonio del BCRA- y el control de cambios, en el que el organismo aceptó una posición más gradualista.

En cuanto a los amparos, tema de discordia, el Gobierno argentino dejó establecido en la respuesta que el drenaje de fondos acorralados disminuyó en gran medida entre mayo y octubre, y que el dinero liberado por la presentación

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