Volver a los futuros agrícolas

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08deNoviembrede2002a las08:25

Los mercados de futuros agrícolas tuvieron un antes y un después de la crisis financiera de diciembre de 2001. En los ’90, durante los años de la estabilidad y del “uno a uno”, los productores aprendieron mucho con esta herramienta para cubrir su riesgo comercial, traducido en la evolución de los precios. Esto se puede constatar en las cifras: el Mercado a Término de Buenos Aires llegó a superar holgadamente los 20 millones de toneladas en operaciones anuales.

Alrededor de 10 mil operadores, en forma directa o indirecta, desarrollaron vínculos con el sistema de coberturas del MAT.

Después vino el default, la devaluación y la crisis de confianza que contagió también a estos mercados, que son clave en el mundo para orientar y dar mayor certidumbre al negocio agrícola.

El MAT estuvo cuatro meses paralizado entre enero y abril, y recién volvió al ruedo en mayo, con apenas 20.100 toneladas. Desde entonces ha dado algunos pasos que muestran una lenta recuperación: hasta el cierre de octubre se acumularon operaciones en futuros y opciones por 466.900 toneladas. Lejos de aquellos registros que se hicieron habituales durante la convertibilidad.

Mea culpa

“Lo que sucedió nos indica que debemos ser creativos para anticiparnos a las crisis. Pese a que cada crisis demanda un tratamiento distinto, lo que ha sucedido nos ha dejado más de una enseñanza”, asegura con un tono de autocrítica el flamante presidente del MAT, Carlos Rosa, un cordobés nacido en Oliva que encabeza el directorio en representación de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA). Con su estructura de productores, acopios, industrias y puertos, la entidad se ha convertido en el operador de mayor peso en los mercados de futuros domésticos. Ahora, en el comando del MAT, viene una etapa con grandes desafíos, reconoce.

Rosa se graduó de contador en la Universidad de Córdoba, fue titular de la Junta Nacional de Granos en 1989 y hoy ocupa la gerencia general de ACA. Recibió a La Voz del Campo junto a los directores Mario Marincovich y Marcos Hermansson, y el subgerente del MAT Gustavo Picolla.

Como parte del mea culpa sobre el desempeño de la institución en estos meses, Rosa admite: “La parte negativa fue toda la situación conflictiva que se generó por cuatro meses de inactividad y que llevó al mercado a buscar soluciones que no dejaron conformes a todos los operadores” (sobre todo cuando se debió acordar la liquidación de posiciones con las normas de la emergencia económica y de la pesificación de por medio). Este capítulo, aclara Rosa, quedó cerrado y ahora viene una nueva etapa. “Se logró la normativa oficial para que los mercados de futuros puedan seguir operando en dólares, con lo cual ha sido un paso importante para retomar la operatoria de los años ’90”, evaluó.

A continuación, un resumen de los puntos abordados y las definiciones del titular del MAT.

Operar en el MAT y en el Rofex (Mercado a Término de Rosario). “Hasta aquí estos dos mercados están operando productos distintos. El MAT opera futuros de soja, maíz, trigo, girasol sobre distintos puertos. El Rofex, por ejemplo, desarrolló un índice relacionado con el precio de la soja. De cualquier manera, desde el punto de vista del productor, lo que deberíamos hacer es buscar una mayor cooperación e integración de los mercados, porque eso significaría aumentar la liquidez y las posibilidades de entrada y salida. En esta gestión hemos creado una comisión de mercados y productos, y allí se analizará una estrategia de integración”.

Consecuencias de la pesificación. El 8 de

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