Los mandamientos del productor sojero

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15deNoviembrede2002a las08:16

En la Jornada “Todo Soja 2002” , en la sede de la Sociedad Rural de Tucumán, Ernesto Zelarayán, de la firma Relmo SA, disertó sobre lo que él denominó “Los Mandamientos del cultivo de soja”.

Zelarayán basó su exposición sobre cuáles eran los principales puntos en los que un productor debe trabajar para garantizar una adecuada producción de esta oleaginosa. El principal factor que incide sobre los resultados finales es el agua, insumo que hay que utilizar de la manera más racional posible. Para ello se deben crear las condiciones necesarias para el máximo aprovechamiento, con la preparación del suelo a los fines de mejorar la infiltración y evitar las pérdidas posteriores por evaporación.

Estrés térmico

La falta de agua favorece el estrés térmico e hídrico, sostuvo el profesional. Ambos factores provocan importantes pérdidas de los rendimientos. Zelarayán también resaltó la importancia de utilizar al maíz dentro de un sistema conservacionista, con rotaciones con la soja. El maíz es un excelente compañero de la soja sobre todo por la cama de siembra que deja. Esto permite un adecuado almacenamiento del agua gracias al barbecho dejado por esta gramínea.

Otro de los factores que hizo mención el técnico de Relmo SA fue la importancia de la fertilización en base a nitrógeno, fósforo, azufre y otros elementos vitales para el éxito del cultivo.

Grupo de Variedades: es preciso utilizar un grupo de variedades con ciclos y hábitos de crecimiento diferentes para protegerse de cualquier adversidad que pueda afectar el cultivo. También recomendó trabajar con semillas fiscalizadas, tratadas con fungicidas, inoculantes y los elementos cobalto y molibdeno. Zelarayán sostuvo la necesidad de usar semillas de alto vigor para obtener una densidad de plantas que conducirán al éxito.

El profesional remarcó la importancia de sembrar por lo menos en dos fechas para evitar la concentración y, con es fin, instó a aprovechar la gran oferta de grupos y tipos de crecimientos.

Control de malezas: el especialista recomendó que a la siembra todas las malezas deberán estar muertas, con un barbecho formado por lo menos 20 días antes de la siembra, y trabajando para evitar el enmalezamiento por lo menos durante los primeros 60 días del cultivo. Respecto de las plagas, recomendó realizar un adecuado manejo de las plagas del follaje para permitir que la planta realice su un buen trabajo de fotosíntesis. El control y monitoreo de las chinches también es importante, y será necesario contar con plagueros que permanentemente estén efectuando monitoreos en los diferentes lotes. Ese control de las chinches deberá ser muy severo sobre todo cuando las vainas ya están comenzando a desarrollar, por que un ataque de estos insectos implica la pérdida de pequeñas vainas que no producirán dos, tres o cuatro semillas.

No hay que olvidar al maíz

A pesar de que la ecuación económica actual haga inclinar las balanza hacia el uso exclusivo de la soja, los productores no deben olvidar que el maíz es un excelente compañero de la oleaginosa, creándole condiciones benéficas que se traducirán en una mejor cama de siembra, un mejor barbecho para el año siguiente, una mejor acumulación de agua y en un adecuado control de distintos insectos gracias a la rotación.

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