Lula propone una moneda única para Brasil y Argentina

21deNoviembrede2002a las08:25

Eleonora Gossman. RIO DE JANEIRO. ENVIADA ESPECIAL.
El lunes 2 de diciembre, Luiz Inacio Lula da Silva, presidente electo de Brasil, desembarcará en Buenos Aires. Estará un día, pero su visita no será apenas protocolar. Llevará una propuesta concreta para su futuro colega Eduardo Duhalde: la creación de una "moneda verde", embrión de una futura divisa común, que empezará por regir en el comercio agrícola.

La iniciativa fue anunciada ayer por el diputado y senador electo Aloizio Mercadante, un prestigioso economista que acompañará a Lula en su viaje a la capital argentina. En una reunión en Brasilia, con un grupo de medios extranjeros (Clarín fue el único diario argentino presente), el dirigente parlamentario garantizó que para Lula, "la Argentina es realmente un socio estratégico". Y quiere desde ahora "contribuir para que el país supere sus problemas". El legislador, quien también irá a Washington con Lula, el 10 de diciembre, dijo que aprovecharán la oportunidad para hacer lobby por los argentinos.

¿Qué es "moneda verde"?, indagaron sorprendidos los periodistas.

— La llamamos "verde" porque en principio se aplicará exclusivamente al comercio agrícola. La idea es que el intercambio se realice sin necesidad de usar divisas extranjeras. Dicho de otro modo, se forma un mercado único entre Brasil y Argentina donde los productores de cada país operan como locales. Por su ventas en Brasil, el productor argentino recibe pesos, en su equivalente a la "moneda verde". Del mismo modo, el brasileño recibe reales por sus ventas en Argentina. En ese esquema, quiénes pagan a los exportadores son los bancos centrales de cada país y en la moneda local. En el caso argentino, el gobierno entregará pesos a los exportadores por el monto de "moneda verde" involucrada en la operación.

Luego de un período, los bancos centrales sacan las cuentas entre ellos y las diferencias se saldan en dólares. "La idea es que el comercio agrícola se realice sin necesidad de usar divisas. Pero además, amplía el horizonte del producto al garantizarle una demanda ampliada al otro país".

¿Por qué un exportador de Argentina o de Brasil querrá vender en estas condiciones, es decir, sin recibir dólares a cambio? ¿No les convendría exportar a otros países?

— No hay una contradicción entre mercado interno y externo. No son excluyentes. Hay excedentes en los dos países que permite atender tanto la demanda interna ampliada como las exportaciones. Por otro lado, un mercado mayor incentiva un aumento de la producción. Ya existen experiencias sobre este tipo de intercambio.

Para Aloizio Mercadante, mencionado como un ministeriable para el futuro gobierno de Lula aunque el legislador indicó su preferencia por asumir en el Senado, la agricultura mantendrá su papel fundamental en las exportaciones. Esto es válido tanto para Brasil como para Argentina, dijo, "ya que ambos países precisan conseguir fuertes superávit de su balanza comercial". En el caso brasileño, añadió, hay un enorme dinamismo en el campo: este año habrá una cosecha récord de 100 millones de toneladas de granos.

En viaje a Buenos Aires, el tiempo de Lula alcanzará apenas para estar con Duhalde y asistir al Congreso. Consultado sobre si habrá reuniones con líderes políticos argentinos o precandidatos presidenciales, Mercadante respondió: "Los únicos contactos políticos de Lula serán los parlamentarios".

El legislador, a quién en otras épocas se lo sindicaba como posible ministro de Hacienda y más recientemente se llegó a decir que podía ser canciller, hizo una descripción optimista sobre el futuro económico brasileño. Admitió que por causa de la disparada del dólar (que

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