Destrabarán el pago de deudas bancarias con Boden y Cedros

27deNoviembrede2002a las08:01

Los morosos obtendrían una quita de hasta el 40%. Si se utilizan Boden, se aplicaría el CER a la deuda. Si se paga con Cedros, se cobraría el interés pactado. La operatoria se abrirá por 90 días.

Los deudores bancarios podrían poner al día sus cuentas con los bancos pagando con Boden y Cedro. Los bancos tendrían la obligación de aceptar ese tipo de cancelación. Fuentes de Economía (que elabora un decreto para determinar esta forma de pago) calculan que esto implicaría una quita de hasta el 40% en las deudas que acumularon quienes solicitaron préstamos a los bancos y después no pudieron seguir pagando.

Según el borrador del decreto que el Ministerio de Economía elaboró para poner en caja los rojos bancarios, los Boden (Bono del Estado Nacional en Dólares, que se canjearon por depósitos reprogramados por depósitos superiores a 10.000 dólares) y los Cedro (Certificado de Depósitos Reprogramados —a 1,40 peso por dólar— extendido por los bancos) servirían para arreglar con las entidades bancarias pero no para pagarle a la AFIP.

El decreto prevé que las deudas correspondientes que se cancelen dentro de los noventa (90) días de la publicación en el Boletín Oficial, no se les aplicará intereses punitorios "desde el 5 de enero de 2002 y hasta la fecha de pago" (artículo 2). Esto quiere decir que los deudores que paguen con Boden o Cedro antes de marzo no deberán pagar intereses por la mora de los últimos 14 meses. Cabe recordar que en enero se sancionó la ley de emergencia económica: el paraguas de la devaluación.

Para que la opción de pago de deudas con Boden y Cedros comience a regir, primero debe ser firmado y publicado el decreto en el Boletín Oficial, lo que ocurriría recién cuando el ministro de Economía, Roberto Lavagna, vuelva de Europa. Luego, el Banco Central debería reglamentar el nuevo procedimiento de pago.

La cancelación con los nuevos bonos ya estaba permitida por ley, pero frenada por cortocircuitos legales. El Gobierno había enviado al Congreso un proyecto para permitirlo. Pero cuando los legisladores lo convirtieron en ley agregaron la opción de que los deudores bancarios pudiesen pagar, además de con Boden y Cedros, también con títulos viejos de la deuda.

Por eso, el Ejecutivo finalmente vetó esta última opción. Dijo que esos títulos son de la deuda argentina que entró en default y, como consecuencia, en la práctica valen mucho menos que la deuda que pudiesen cancelar. Por esa razón, los bancos no los aceptaban. El Estado tampoco los quería por temor a que tiraran hacia abajo el valor de los bonos nuevos (Boden y Cedro).

Cuando comenzó en el Congreso la discusión entre el PJ y los radicales para votar el nuevo esquema, la UCR condicionó su asistencia a dos temas.

Resolver la situación de los morosos, fuera del sistema bancario, en condiciones de ser ejecutados. Este asunto ya se llevó casi una semana de negociaciones entre el Gobierno y los legisladores.

Rechazar el veto que el Ejecutivo aplicó a la ley que permitía el pago con bonos e insistir con la redacción original.

Por eso, el Gobierno decidió destrabar el tema mediante un decreto (que modificaría el 905, que dio origen a los Cedro y los Boden) para evitar un nuevo freno en el acercamiento con la oposición.

El Gobierno necesita ese acercamiento ya que el Congreso debe ratificar el nuevo esquema electoral. En caso contrario algún sector político (por ejemplo el menemismo) podría argumentar la ilegalidad de ese proceso electoral.

El borrador dice que Economía "será autoridad de interpretación del decreto, estando facultado para dictar las normas complementarias y aclaratorias".

Esas "normas complementarias" apuntarían a la aplicación, o no, de indexación a los que paguen. Hasta ahora, lo que negociaban Economía y los bancos sería:

Quienes cancelen con Boden

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