Temor en el Gobierno por una posible redolarización

28deNoviembrede2002a las08:23

En el duhaldismo sospechan de los menemistas; pesimismo sobre la economía cotidiana

Aunque el máximo tribunal debería concretar una decisión de esa naturaleza en una reunión formal que aún no ocurrió, Fayt se convirtió en el quinto juez de la Corte en explayar una posición favorable a tumbar la pesificación de la economía. La mayoría necesaria para producir esa revolución ha sido alcanzada.

Las conversaciones entre funcionarios y jueces se intensificaron ayer, pero sin que se obtuvieran, hasta ahora, resultados tangibles e inmediatos.

Un miembro prominente del entorno de Eduardo Duhalde le escribió una sentida carta a uno de los integrantes del tribunal. "Por favor, piense en el día después", le rogó al final de su misiva.

Hay, por un lado, una mirada política del eventual conflicto, matizada por una mezcla de bronca y de suspicacia. La mayoría de la Corte no ha hecho ningún gesto de acercamiento con el Gobierno desde que éste jugó todo, debiendo pagar un alto precio político para poder archivar el juicio político al tribunal en el Congreso. "Les dimos todo y no nos dieron nada", dijeron funcionarios de la Casa Rosada.

Sin embargo, debe consignarse que los miembros de la Corte no consideran que les deben un favor al Gobierno, porque siempre estuvieron convencidos de que el juicio político impulsado en la Cámara de Diputados había nacido de las entrañas del propio duhaldismo.

La sospecha es más grande que el rencor. Y ella se hinca en la eterna pelea entre Duhalde y Carlos Menem. Sin embargo, debe precisarse que el ex ministro Domingo Cavallo es el único dirigente político -y también el único economista- que respalda con argumentos intelectuales la decisión de la Corte de declarar inconstitucional la pesificación. Esta posición fue expuesta por primera vez por Cavallo cuando todavía estaba en la cárcel. A pesar de Cavallo, más de un funcionario duhaldista abandonó ayer la Casa de Gobierno convencido de que la mano de Menem -o al menos la de su entorno- está detrás de la probable decisión de la Corte.

Salvo el caso de Carlos Fayt (que pertenece a la Corte de 1983), los otros cuatro miembros decididos a incinerar la economía y su veranito han sido designados directamente por el gobierno del ex presidente. Dos de esos miembros (el presidente del tribunal, Julio Nazareno, y Adolfo Vázquez) tienen una vieja relación personal con Menem.

El Gobierno viene murmurando que los intereses electorales de Menem requieren de una situación caótica, porque ella empujaría el voto desesperado de la sociedad hacia el ex presidente.

Fuentes oficiales afirman que los economistas menemistas Pablo Rojo y Francisco Susmel frecuentaron la Corte en los últimos días, dando fundamentos para una resolución redolarizadora.

Incluso, informaciones coincidentes del gobierno nacional y de la administración de Felipe Solá señalan la posibilidad de que algunos disturbios callejeros, que podrían suceder en los próximos días, cuenten con el impulso de sectores menemistas y de seguidores de Adolfo Rodríguez Saá, ambos precandidatos urgidos a adelantar las elecciones.

Disputa interna

De cualquier forma, expresiones políticas inmejorables de la administración duhaldista han señalado su preocupación porque la dura pelea entre Duhalde y Menem comienza a sentirse ya en las encuestas, sobre todo en la intención de voto hacia el peronismo.

Las consecuencias en la economía concreta de los argentinos de esa eventual decisión de la Corte serían las de una catástrofe.

La diferencia entre el valor del dólar de diciembre y el que regirá cuando se harían efectivo los depósitos tendrá que ser asumido por los bancos o por el Estado.

En el primer caso, si fueran los bancos los que se harían cargo de la devolución, podría terminar produciéndose una quiebra masiva del sistema fi

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