Cuándo se enfriará el veranito

02deDiciembrede2002a las07:24

No se trata de tirar mala onda. Ni siquiera de ver sólo la parte vacía del vaso. Pero hay una pregunta que se impone: ¿hasta cuándo va a durar el veranito del campo?

Así como la estabilidad en la cotización del dólar y el freno a la inflación que se viene registrando en los últimos meses dieron pie para hablar de un veranito financiero en la economía general, el alza de los precios internacionales de los granos, la pesificación y el cambio de los precios relativos por la devaluación hicieron que el agro, con excepciones, pareciera despegar del resto de los sectores productivos.

Desde una visión simplista, se cree que el campo es el ganador del nuevo modelo económico. Sin embargo, quienes alientan esa perspectiva, se olvidan de considerar que fueron los factores internacionales, la caída de la producción en Canadá, Australia y Estados Unidos y la baja relación entre el stock y el consumo- los que más influyeron en la mejora del sector agropecuario.

La política económica del Gobierno parece seguir ese criterio. El restablecimiento de las retenciones a las exportaciones perjudica al campo no sólo por la alícuota impuesta sino también por la posibilidad de que cuando las urgencias fiscales apremien se pueda recurrir a este procedimiento expeditivo.

Y la negativa a conceder el ajuste por inflación al pago del impuesto a las ganancias amenaza con descapitalizar a ganaderos y agricultores.

Pero, ¿habrá un dólar alto en la próxima década?, ¿los precios internacionales de los granos seguirán tonificados?, ¿qué hará el Gobierno con la carga impositiva? Los especialistas consultados por LA NACION no coinciden respecto del momento en que el ciclo promisorio llegará a su fin, aunque advierten que hay numerosos factores sobre los que habrá que estar atentos para saber si el veranito terminará por enfriarse.

Respecto de la cotización del peso en relación con el dólar, Jorge Ingaramo, economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, considera que la divisa norteamericana está sobrevaluada porque hubo una fuga de capitales al exterior. "El tipo de cambio tenderá a bajar. Seguramente subirán los precios de las tarifas y cuando pase la recesión los precios de los bienes transables tenderán a bajar y el de los no transables a subir."

Según Héctor Valle, presidente de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo Económico (FIDE), "con este tipo de cambio la rentabilidad ha mejorado. Pese a las quejas que hubo contra las retenciones, éstas no perjudicaron al sector".

Para el economista "el tipo de cambio seguirá siendo alto por mucho tiempo".

Daniel Miró, presidente de Nóvitas, no vislumbra una revaluación del peso. "Cuesta pensar que el dólar caiga a una cotización más baja de $2,80, que puede considerarse como un dólar alto", afirma.

En tanto Pablo Adreani, director de Agri Pac, considera que "los factores que pueden enfriar este veranito hay que buscarlos por una caída del precio del dólar en términos reales que sufrirá la economía argentina en los próximos años. El dolar perderá valor real (los productores tendrán una fuerte caída en su poder adquisitivo) a medida que se ajusten los costos internos de nuestra economía (tarifas, salarios, servicios públicos y combustibles)".

Los precios internacionales

Para Miró, uno de los factores clave en relación con los precios internacionales de los granos, está en la evolución de la cosecha de soja en América del Sur, especialmente en la Argentina y Brasil. "Si no crece en la medida que se espera, el mercado no aflojará. En Chicago, los fondos de pensión están tomando nota de que en la Argentina hay demoras en la siembra como consecuencia de las lluvias y de que en Brasil hay incertidumbre con el tipo de cambio. El productor está mirando hoy un precio de US$ 183, que en el mercado local, por las retenciones, equiva

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