Baja la cancelación de créditos

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10deDiciembrede2002a las08:01

Tímidamente, algunos bancos comenzaron en los últimos meses a ofrecer algunas líneas de crédito. Sin embargo, la leve reactivación de los préstamos ya está empezando a relucir en los datos del sistema financiero.

Según un informe del Estudio Broda, uno de los cambios que se están produciendo en el comportamiento de las variables financieras es la desaceleración en la caída del crédito. Esto significa, por una parte, que es menor la cantidad de ahorristas que están cancelando sus préstamos en bancos, pero al mismo tiempo que hay más entidades que están comenzando a ofrecer financiamiento a individuos y, en menor medida, a empresas.

De acuerdo con Broda, en noviembre los adelantos en cuenta corriente aumentaron $51 millones, aun a pesar de que los costos de este tipo de financiamiento son elevados. Por anticipos en cuentas a la vista, en el mercado se exigen tasas que van del 60 hasta el 100% anual, dependiendo de la entidad.

En el mercado coinciden en que el escenario no ofrece las condiciones necesarias todavía como para reactivar las líneas de crédito. Sin embargo, en los últimos meses la liquidez de las entidades fue in crescendo, pero no así las alternativas de inversión y los rendimientos de los principales instrumentos que se ofrecen en el mercado, con lo cual muchas entidades se vieron prácticamente obligadas a salir a ofrecer pequeños préstamos.

De otra forma, las entidades financieras podrían empezar incluso a tener dificultades, ya que mientras que pagan hasta 20% anual por un depósito minorista a treinta días, apenas reciben 7% anual por sus inversiones en LEBAC.

“Hay algunas financiaciones de transacciones bancarias, pero todavía no se ve un repunte de préstamos para capital de trabajo”, aclaró un banquero que prefirió mantenerse off the record.

Menos cancelaciones
En el 2002 el crédito al sector privado se habría contraído 37%, o unos $20.000 M de pesos.

Sin embargo, la desaceleración en la caída del stock de préstamos del sistema también se debería, en parte, a que el ritmo de cancelación de créditos disminuyó, como consecuencia de la eliminación de algunos recursos que se admitían para saldar las deudas financieras.

Mientras que en algún momento este año los ahorristas tenían un menú de bonos que podían usar para cancelar sus deudas financieras, ahora las posibilidades son solamente dos: Certificados de Depósito Reprogramados (CEDRO) y dinero en efectivo.

Además, si bien el uso de Bonos Optativos del Estado Nacional (BODEN) 2012 para el pago de préstamos financieros fue aprobado por el decreto 905 del Canje I, en el mercado aún no son aceptados.

La desaceleración de las cancelaciones se ve sobre todo a partir del mes de junio de este año, ya que desde diciembre del 2001 hasta mayo del 2002 estaba permitido que deudores morosos pagaran sus créditos con cualquier título público.

El uso de bonos alentó a muchos ahorristas a cancelar sus deudas bancarias en la primera etapa del año, ya que les significaba una quita de hasta el 40% de su crédito original.

En el Congreso intentaron reactivar este sistema a través de varios proyectos, pero desde el Gobierno se negaron a volver a convalidarlo en línea con los pedidos del Fondo Monetario.

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