Decrece el saldo exportable de trigo

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16deDiciembrede2002a las08:04

De acuerdo con datos suministrados por el ministerio de Agricultura, Ganadería y Producción de Buenos Aires, debido a adversidades climáticas, en la Provincia ya se perdieron más de 150 mil hectáreas de las casi 3,3 millones implantadas.

Las fuertes tormentas de noviembre afectaron sensiblemente las plantaciones bonaerenses de trigo, así como a otras zonas del país que ya arrastraban problemas sanitarios y de calidad.

Además, según los relevamientos semanales de la secretaría de Agricultura, que revelan la evolución del cultivo a nivel nacional, ya se descuenta como área perdida a unas 223 mil hectáreas, de los 6,15 millones que se habrían sembrado este año.

Esos datos, sin embargo, sólo consideran la situación medida a fines de noviembre, cuando se había cosechado el 21 por ciento de la superficie total, comparado al 17 por ciento registrado a igual fecha del año pasado, de acuerdo con el estudio de la consultora Granos del Paraná.

Durante la campaña previa, que también resultó severamente castigada por desfavorables condiciones climáticas, el área perdida totalizó 268 mil hectáreas, superficie que podría superarse en este período.

Con relación al estado de los cultivos, Agricultura lo calificó entre "bueno y regular en 10 de sus 34 delegaciones", que abarcan 1,62 millones de hectáreas, las cuales representan el 26% de la superficie sembrada.

Si bien algunos informes privados son menos pesimistas, para los analistas privados "se está lejos de concluir un campaña triguera favorable en cuanto a producción".

Considerando un rendimiento similar al de la temporada 2001/02 (22,44 qq/ha) y pérdidas que no superen las ya estimadas, se puede proyectar una producción de 13,3 millones de toneladas, unos 2,2 (mill/tn) menos que los 15,5 de la campaña anterior, según el relevamiento de Granos del Paraná, sobre datos oficiales.

Con ese volumen, el saldo exportable se ubicaría en los 8 millones de toneladas, el volumen más bajo desde el período 1998/99, cuando la producción nacional fue de 12,4 millones de toneladas, que dejó un saldo de exportación cercano a los siete millones de toneladas.

Según la consultora privada, la comercialización del remanente exportable se está desarrollando a un ritmo lento, a raíz de dos factores centrales: la agresiva competencia de los países del este europeo, fundamentalmente Ucrania y Rusia, y la ausencia de Irán como comprador fuerte del cereal argentino.

El incremento de producción en Rusia impulsó un aumento de su participación en el mercado mundial del grano y compensa la menor oferta estacional, provocada por la fuerte merma de la zafra triguera australiana, estimada en 10 millones de toneladas, frente a los 24 millones de la campaña anterior.

La ausencia de Irán entre los importadores del trigo nacional responde a una importante baja en su necesidad de consumo local, a la que se suma un conflicto diplomático que no termina de cerrarse; por lo cual no deberían esperarse compras de ese destino en esta temporada.

Entre tanto, las ventas externas de trigo de la nueva cosecha suman 2,2 millones de toneladas, concentradas en Brasil, frente a los 4,7 millones vendidos en el mismo período de la campaña anterior.

En el contexto mundial e interno previsto para el ciclo 2002/03, la colocación de los seis millones de toneladas restantes enfrenta como oportunidad un precio competitivo en el mercado mundial, que podría comenzar a elevarse en la medida que empiece a agotarse la oferta proveniente de Europa Oriental.

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