ALARMA . Argentina y Brasil, dispuestos a reforzar el Mercosur

17deDiciembrede2002a las08:18

Analistas de nuestro país lamentan que el vecino Estado no haya firmado ese acuerdo desde el Mercosur.

El acuerdo de libre comercio entre Chile y Estados Unidos ha generado cierta preocupación tanto en la Argentina como en Brasil.

Ese entendimiento abre las puertas, en forma irrestricta, a productos del agro del país del Norte que se convertirá así en un formidable competidor de las exportaciones locales a la nación vecina.

Analistas de nuestro país lamentan que Chile no haya firmado ese acuerdo desde el Mercosur, bloque al que aún no tiene intención de ingresar pese a las múltiples gestiones realizadas en esa dirección.

Por cierto, Chile, como país soberano, tiene todo el derecho de acordar con quien más le plazca en función de sus propios intereses.

LUCES DE ALERTA. Al acuerdo suscripto por Santiago y Washington despues de 11 años de negociaciones, prevé suprimir los aranceles en un 87 por ciento de los productos que intercambian ambas naciones y eliminarlos completamente al cabo de 12 años.

Las luces de alerta se han encendido en ciertos sectores que podrían resultar más afectados como el de frutas y hortalizas, vinos, jugos y pescado. De todos modos, habrá que conocer la letra chica del convenio para realizar una evaluación definitiva.
Los dos principales socios del Mercosur —la Argentina y Brasil— deben, a partir de esta decisión chilena, acentuar los esfuerzos para fortalecer ese bloque para, desde allí, negociar acuerdos comerciales que resulten beneficios para los países latinoamericanos.

MAQUINARIA AGRÍCOLA. Uno de los rubros que mejor comportamiento registró este año fue el de la maquinaria agrícola a favor de una recuperación de la actividad agrícola a partir de la devaluación y los buenos precios.
Datos de las principales firmas señalan que en cosechadoras y sembradoras las ventas promedio de este año superaron en un 20 y un 30 por ciento, respectivamente, a las del 2001.

Tradicionales marcas lograron reabrir sus puertas luego de la severa crisis padecida en los ’90 que trajo como consecuencia el aumento de puestos de trabajo.

“Hay reactivación en nuestro sector”, afirmó el integrante de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola, Enrique Bertini.

“Esto demuestra —agregó— que los productores no colocaron su dinero en los bancos sino que apostaron a la tecnología, insumos y maquinarias”.

Las firmas locales que en la década pasada tenían una participación del 15 por ciento del mercado local, este año alcanzarán el 50 por ciento, favorecidas por la actual paridad cambiaria.

Un dato para no olvidar: en 1998, las fábricas nacionales sólo vendieron 690 cosechadoras, mientras que empresas radicadas en Brasil colocaron aquí 3.850.

Durante el tiempo de la convertibilidad las multinacionales como John Deere, New Holland, Massey Ferguson lograron captar el 85 por ciento de las ventas totales de maquinaria agrícola. Esto se tradujo en la quiebra de las firmas nacionales y la expulsión de mano de obra.

QUE EL GOBIERNO MUESTRE INTERÉS. Este panorama parece estar revirtiéndose y es bueno que así sea. Sólo los sectores dinámicos de la economía pueden dar rápida respuesta a las demandas más urgentes de la sociedad argentina.
El complejo agro-industrial es uno de ellos y su aporte, en esta hora tan crítica, puede resultar decisivo a la hora de consolidar ciertos índices de reactivación.

Para que esto ocurra es preciso que el gobierno muestre interés en el sector, más allá de las retenciones. En este sentido, la Sociedad Rural Argentina lamentó que no haya sido aún reglamentada la ley de creación del Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina, promulgada de hecho hace un año.

“A esta altura pareciera que a algún funcionario no le interesa que el Instituto sea puesto en

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