Trazabilidad, el modelo que viene

26deDiciembrede2002a las07:43

La metodología de manejo productivo depende del objetivo buscado con la trazabilidad (rastreabilidad). Si se trata de aplicar esta herramienta para dar garantías de cumplimiento de una determinada certificación comercial (por ej. carnes orgánicas), el manejo deberá ajustarse al pliego de condiciones de esa certificación. Si se trata de cumplir con las necesidades de la certificación sanitaria, la trazabilidad no está vinculada a ningún sistema de manejo en particular.

En adelante me referiré sólo a la trazabilidad requerida por la certificación sanitaria sin incursionar en las diversas modalidades de certificación comercial. En el primer caso es exigible (obligatoria), mientras que en los otros lo deciden los operadores de manera voluntaria y a su conveniencia. De allí las numerosas propuestas de «trazabilidad voluntaria» que agregan confusión sobre el tema y postergan decisiones en el campo de la certificación sanitaria.

La certificación sanitaria exige trazabilidad individual, lo que no significa identificación individual. Pueden conocerse los predios que intervinieron en el proceso de un animal hasta la faena sin necesariamente identificarlo con un número individual. Una pequeña caravana que informe sobre el campo de nacimiento satisface esos requerimientos.

Los puntos débiles

La certificación sanitaria es para todos los mercados, inclusive para el mercado interno. Es importante destacar que la Argentina tiene un sistema de trazabilidad que requiere algunos ajustes para dotarlo de la credibilidad exigida por la certificación internacional. Debo remarcar que es falso que las autoridades sanitarias de nuestros mercados nos exigen identificación individual. Quienes afirman esto no pueden demostrarlo, confunden el ambiente decisorio local y pueden inducir a la adopción de sistemas que perjudiquen la rentabilidad de la ganadería al agregarle los innecesarios costos de una nueva regulación.

El SENASA tiene la responsabilidad de la certificación sanitaria internacional; además, es el organismo con competencias en todo el territorio nacional en materias que hacen a la sanidad animal y la inocuidad de las carnes y tiene las facultades para establecer el sistema de trazabilidad que requiere la certificación.
De hecho, el sistema del SENASA se basa en datos, documentos de tránsito, disposiciones sobre el movimiento del ganado y controles del sistema. Los puntos débiles son el medio para identificar el ganado (marcas) y los controles y auditoría.

El costo-beneficio de esto para la cadena de valores depende del sistema que se adopte. Si se opta por la innecesaria identificación individual y se dejan vigentes otros innecesarios registros (marcas y guías) se agregarán costos que difícilmente tengan un beneficio que los cubra. Si se opta por sistemas aplicables sólo al ganado de exportación, introduciremos un nuevo doble estándar con los perjuicios que esto representa. Entendemos que ésta es una oportunidad para resolver los puntos débiles del sistema y a la vez agregar valor a la producción. Reemplazar las marcas a fuego en la grupa, colocar una sola marca en la quijada al ternero con una pequeña caravana que informe el número de predio que intervino en la cría y derogar las normas innecesarias puede representar una ganancia superior a los $ 400.000.000/año para la agroindustria nacional.

La entidad que presido está elaborando un proyecto al respecto, que debe ser sometido a un análisis de viabilidad técnico-económica, que apunta a satisfacer las necesidades de la certificación internacional y, a la vez, generar ganancias vía reducción de costos y mejora de valor de los cueros al preservar su calidad. Nuestro compromiso con toda la cadena de valor nos ha llevado a desarrollar la trazabilidad a lo largo de toda la cadena. Podemos decir que contamos con un eficiente sistema desde el campo remitente de ganado para faena hasta

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