Preparan medidas para detener la baja del dólar

31deDiciembrede2002a las08:10

La cotización del dólar en la plaza local retrocedió ayer otros 3 centavos, al ubicarse en $ 3,35 para la compra y 3,40 para la venta, con lo que acumula una caída del 7,13% (o 26 centavos) respecto del pico de 3,66 que tocó el último día hábil de noviembre y anotó su menor precio en 131 días.

Quienes caminaron el microcentro porteño en busca de los valores más convenientes lograron sin mayor esfuerzo adquirirlo a un mínimo de $ 3,38 o venderlo a un máximo de 3,36 pesos.

La baja del dólar (o revaluación del peso) se aceleró en la última semana y puede obligar al Gobierno a apresurar la aplicación del cronograma de liberación cambiaria que recientemente acordaron las autoridades de Economía y del Banco Central (BCRA).

Ese paquete de medidas, algunas de las cuales se conocieron la semana pasada, pero comenzarán a aplicarse desde pasado mañana, apunta modificar la dinámica de la oferta, que en la actualidad muestra un mercado en el que sobran vendedores y escasean los compradores. De hecho ayer, el BCRA debió destinar sólo el 48% de lo que les compró a los exportadores (US$ 64,9 millones) a atender los pedidos por US$ 31,5 millones que le hicieron llegar los bancos e importadores que actúan en el circuito mayorista. De esta forma incorporó US$ 33,4 millones más a sus reservas (orilla ya los US$ 10.500), con lo que inyectó otros $ 113 millones a la base monetaria.

El mencionado cronograma prevé profundizar la tendencia a la liberalización de los controles vigentes, subiendo progresivamente el tope de compras permitidas a empresas e individuos (que estará en US$ 150.000 mensuales desde el jueves) y bancos desde el momento en que un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) elimine del horizonte una de las incertidumbres que perduran: la posibilidad de que la Argentina caiga en un default generalizado con los organismos multilaterales de crédito.

Si esta vez los plazos con que se especula en el Gobierno (especialmente desde el ala política) se cumplieran, el nuevo paso hacia la liberalización se concretará en la segunda mitad de enero, especialmente si para entonces los estímulos a la demanda de dólares que se ponen en marcha desde pasado mañana resultan, como sospechan muchos analistas, insuficientes para rebalancear el mercado y liberar al Central de la carga de seguir sumando dólares, con los riesgos monetarios que supone su contraparte: la constante emisión de pesos.

"La idea es ir evaluando la situación del mercado y aplicar los ajustes que sean necesarios para lograr el objetivo buscado. Esto quiere decir que si la demanda no reacciona y la oferta se mantiene en los niveles actuales (como esperamos), haremos lo que esté a nuestro alcance para estimularla", explicó a LA NACION un directivo del BCRA.

Según las estimaciones oficiales, la demanda de dólares mostrará una recuperación la semana entrante, cuando quede superada la necesidad estacional de hacerse de pesos para hacer frente al pago de aguinaldos y vacaciones. A esto se suma que, desde pasado mañana, se permitirá incrementar en un 50% el tope de divisas que podrán adquirir particulares y empresas (de 100.000 a US$ 150.000 por mes), y quedan permitidos los pagos anticipados de las importaciones de maquinarias, y los giros al exterior que se destinen a cancelar los intereses generados por deudas oportunamente contraídas, entre otras medidas.

Lo que queda por medir es si ambos efectos logran cerrar la brecha de US$ 500 millones que desde hace tres meses se abrió entre la compra y venta de dólares, toda vez que el objetivo de Economía es mantener el tipo de cambio estable y alto para estimular las exportaciones y -por la vía de las retenciones- los ingresos del Tesoro.

Al respecto, la sostenida baja del dólar le quitará al fisco este mes ingresos por no menos de $ 50 millones, ya que lo ingresado por la tasa que se aplic

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