El Nación suspendió los remates de los campos

06deFebrerode2003a las08:21

El Banco de la Nación Argentina (BNA) suspendió las ejecuciones hipotecarias del sector agropecuario hasta que comience a funcionar, en marzo próximo, el nuevo programa de refinanciación de las deudas del sector que propuso la entidad bancaria.

La interrupción de los remates beneficia sólo a los productores rurales, pues según aclararon en el BNA, "se están buscando otras alternativas de solución" para el resto de la cartera.

En concreto, ayer el presidente del BNA, Horacio Pericoli, y el subgerente general principal, Juan Carlos Fábrega, recibieron por más de tres horas a los líderes de la Federación Agraria Argentina (FAA), que representa a los pequeños y medianos productores, para anunciarles que se frenarán las sentencias de remate hasta fines de este mes.

"No implementar ninguna ejecución en todo el país con vistas a la reestructuración es la idea que se procura llevar adelante", dijo Fábrega a LA NACION, mientras que aclaró: "Vamos a hacer el esfuerzo de evitar sentencias de remate hasta fines de febrero, en razón de que la entidad ha tenido una cancelación masiva de los compromisos y la cartera se ha visto realmente disminuida".

Acreedores con capacidad

Con cerca de 12 millones de hectáreas hipotecadas, el campo es uno de los mayores deudores de la entidad oficial, por un monto que hasta diciembre de 2002 ascendía a unos 2800 millones de pesos. Sin embargo, con la devaluación, la pesificación de los pasivos y el aumento de los precios de los cereales en el mercado internacional, se alcanzaron a cancelar unos 200 millones de dólares, el porcentaje más alto del mercado. En sintonía con la premisa de que lo peor que le puede ocurrir a un acreedor es justamente que se muera el deudor, las autoridades del BNA decidieron entornar la puerta para que el sector agropecuario salde sus deudas a partir de los resultados de la próxima cosecha.

"Prometieron que se van a frenar las ejecuciones y suspender los plazos procesales de mutuo acuerdo con el productor", dijo satisfecho el asesor legal de la FAA, Jorge Solmi, que participó del encuentro.

Desde el 1° de marzo próximo, entonces, el BNA pondrá a disposición de los productores una línea de refinanciación de acuerdo con la capacidad de repago de la actividad a la que se dedica -agricultura, ganadería, fruticultura, etcétera-. La propuesta de los funcionarios supone, además, estudiar caso por caso la situación de unos 27.000 deudores en mora sensible para llegar a un acuerdo en un plazo de 90 días.

Ahora, una mesa agropecuaria, compuesta por funcionarios de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, el BNA y las entidades del agro, estará a cargo de elaborar hasta fines del actual la "letra chica" de la refinanciación. De modo que aún no está del todo claro cuál va a ser la tasa de interés y los plazos de la reestructuración de las deudas.

"Se nos dijo que se van a respetar los tiempos productivos de cada actividad, pero resta definir el monto de los intereses, si va a requerirse algún pago inicial o la facilidad de un año de gracia", dijo el presidente de la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos, Martín Fagalde.

Pánico

En realidad, el BNA había detallado en un comunicado la semana pasada que el nuevo programa de refinanciación contará "con un calendario de amortizaciones similar a los ingresos de cada productor, teniendo en cuenta las particularidades de las economías regionales, y respetará los ciclos de los procesos productivos de cada uno".

En los últimos diez días, los productores entrerrianos, fuertemente afectados en su patrimonio, habían entrado en pánico. A tal punto había llegado el nivel de ansiedad que sólo ayer, luego de la confirmación de que no habrá ejecuciones por parte del Nación, decidieron levantar la toma de la sucursal de Chajarí de esta