Rentabilidad del agro: ¿vuelta al punto de partida?

Surge el interrogante respecto de si las nuevas condiciones imperantes en la realidad económica permitirán mantener este año el actual nivel de producción dentro del sector agropecuario.

10deAbrilde2003a las08:56

La observación de las principales variables de la producción agropecuaria permiten concluir que el sector ha podido mantener, e incluso incrementar, en el caso concreto de algunos de los principales cultivos, sus volúmenes de producción con respecto a la campaña previa a la devaluación.

Sin embargo, el período de relativa calma que caracterizó a la segunda mitad de 2002, y la evolución negativa de algunas variables que habían permitido precios favorables, modificaron ahora fuertemente los niveles de producción.

Por tal motivo, surge el interrogante respecto de si las nuevas condiciones imperantes en la realidad económica permitirán mantener este año el actual nivel de producción dentro del sector agropecuario.

Analizando la evolución de los precios desde que se produjo el abandono de la convertibilidad, se observa un comportamiento diferente. Así, por ejemplo, en septiembre de 2002, tanto el trigo como el girasol mantenían diferencias positivas frente a los principales insumos. Si bien más marcado en el caso del trigo, debido al mayor aumento en la cotización internacional, en dicho mes, ambos cultivos presentaban ventajas con respecto a sus posiciones de diciembre de 2001.

Claro ejemplo lo representa el poder de compra con respecto al gasoil, ya que mientras en diciembre hacían falta 0,57 toneladas de trigo y 0,27 toneladas de girasol para adquirir 100 litros de combustible, el requerimiento pasó a 0,25 toneladas de trigo y 0,23 de girasol en septiembre de 2002.

Sin embargo, para el mes de marzo del corriente año, la baja en la cotización del dólar sumado al incremento en el precio de los combustibles, generó que, la cantidad necesaria de granos ascienda a 0,41 toneladas en el caso del trigo y a 0,31 toneladas para el girasol.

La ganadería, en cambio, debió esperar a la segunda mitad del año pasado para empezar a ver una leve mejoría en la relación entre el precio de sus productos y los insumos. El retraso que presentaron los precios ganaderos hasta bien avanzado el año 2002, generó que hacia el tercer trimestre, y para algunos insumos, fuera necesario una mayor cantidad de kilogramos que los requeridos en plena vigencia de la ley de convertibilidad.

Siguiendo con el combustible como ejemplo, mientras que para adquirir 100 litros de gasoil era necesario contar con de 91 kilos de carne de novillo, en diciembre de 2001, 74 kilos alcanzaban para adquirir igual cantidad del insumo en marzo de 2003. La situación no pareciera ser tan favorable para la actividad de cría, al menos en lo referido a este insumo, ya que las proporciones actuales son similares a las que existían un año atrás.

La caída que se registra en la cotización nominal de la moneda estadunidense desde principios del corriente año, así como el ajuste de algunos insumos que habían quedado retrasados, provocan que en la actualidad, la relación existente entre el precio de los principales productos del sector agropecuario y los insumos correspondientes, se encuentren en niveles levemente superiores e inclusive en algunos casos inferiores, a los que se registraban hacia fines de 2001.

De la observación de estos números, y respondiendo al interrogante planteado en el inicio, se podría concluir que los márgenes para las distintas actividades del sector agropecuario regional aún presentan una mejora con respecto a la situación que enfrentaban hacia finales de la ley de convertibilidad.

Aunque también es cierto, que esta situación presenta una clara tendencia a revertirse, en especial en lo referido a las actividades agrícolas, debido a la reversión del proceso de suba de los precios internacionales de los productos granarios en el orden externo y, a la baja

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