La caída del dólar afectó rentabilidad

Los cultivos más sensibles a las modificaciones del tipo de cambio son el girasol y la soja

15deAbrilde2003a las08:12

La caída del tipo de cambio de los últimos días ha generado disminuciones en la rentabilidad en pesos de las inversiones «en dólares».

Dentro de este grupo de inversiones se encuentran los cultivos pampeanos de cosecha gruesa implantados en 2002. Los ingresos esperados deben multiplicarse por $ 3,2, mientras que la rentabilidad de esos cultivos en pesos deberá soportar insumos comprados a un tipo de cambio de $ 3,6.

La caída en el tipo de cambio en esta campaña está generando el efecto inverso al ocurrido en la campaña anterior. En esa oportunidad, los ingresos se multiplicaron por un tipo de cambio de $ 3/$ 3,5, mientras que los insumos se habían invertido en tiempos de convertibilidad. Esa transferencia fue el principal argumento, junto con las demandas sociales, para gravar con retenciones la exportación de esos productos. La implementación de ese gravamen tuvo en cuenta la posibilidad de modificación frente a variaciones sustanciales de los productos alcanzados. En ese sentido, se han evaluado algunas inversiones «tipo» de tres cultivos de cosecha gruesa pampeanos: girasol, maíz y soja.

La evaluación del impacto que genera la caída del dólar en estas inversiones se midió partiendo de la rentabilidad esperada que los productores tenían al momento de la siembra.

Esa misma rentabilidad esperada se compara con las resultantes de tipos de cambio a cosecha de $ 2,8 y $ 3,2. Para cada cultivo se determina cuál es el porcentaje de retenciones que con un dólar a $ 3,2 permite que se mantenga la misma rentabilidad esperada a cosecha. También se incluye una serie de relaciones entre rentabilidad, retenciones y tipo de cambio (para estos modelos en particular) que puede ser utilizada con prudencia, para casos sencillos. Las tasas de retorno (TIR) que se determinaron son incrementales, pues incluyen solamente los ingresos y costos adicionales que genera la inversión en el cultivo.

Los criterios contables y los financieros no relacionados directamente con la decisión de siembra no fueron tenidos en cuenta. Es por ello que los valores absolutos de las tasas de retorno de los cultivos no deben interpretarse como resultados globales. Las magnitudes utilizadas tienen el objetivo de evaluar el impacto de las modificaciones del dólar sobre la rentabilidad particular del cultivo. Esta metodología no permite determinar el impacto en el resultado global de una explotación, aunque sí permite determinar en cuánto contribuye cada cultivo a aumentar las ganancias o disminuir las pérdidas de ella.

Los cultivos más sensibles a las modificaciones en el tipo de cambio son el girasol y la soja, mientras que el más sensible a las retenciones es el girasol.

• Transferencia

Si bien las magnitudes de la actual transferencia son sustancialmente inferiores a las del período ''01-''02, con el mismo argumento que se impusieron se podría reclamar una disminución compensatoria, por este año. Al mismo tiempo, es importante destacar que la rentabilidad en dólares se mantiene. Por lo tanto, la capacidad de reinversión en agricultura se ve marginalmente modificada.

Lo que cambia es la capacidad de compra en pesos. La salida de la convertibilidad genera un cambio paradigmático en la toma de decisiones. La presencia de un tipo de cambio flotante implica la posibilidad de que el dólar suba o baje. Esta situación obligará a los que perciben una baja del dólar y quieren mantener su capacidad de compra en pesos a utilizar herramientas como el mercado futuro del dólar. Los agricultores que son alcistas con el precio del dólar no deberán tomar ninguna decisión particular.

De hecho, al momento de esta siembra ''02-''03 existían pocas expectativas a la baja en el precio del dólar y la cotización futura de la divisa en ese momento a diciembre alcanzaba los $ 5.

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