Buscan promover la ganadería en el árido

Mediante desgravación impositiva y facilidades tributarias se intenta estimular inversiones dirigidas a potenciar la producción en la región árida argentina.

21deAbrilde2003a las08:23

Mediante desgravación impositiva y facilidades tributarias, un proyecto que se trata en el Congreso de la Nación intenta estimular inversiones dirigidas a potenciar la producción pecuaria en la región árida argentina. Tiene el apoyo de los ganaderos


Con el avance de la agricultura sobre las zonas tradicionalmente ganaderas, la mirada para el desarrollo de esta actividad ahora se posa en las regiones semiáridas y áridas del país. Mendoza, por ejemplo, con precipitaciones menores a los 500 mm es una de las provincias que encaja dentro de la definición de “zona árida”, junto con San Juan, La Rioja y el oeste de San Luis.

En esa provincia, la explotación ganadera promedio cuenta con entre 5 y 8.000 hectáreas, pero su producción de carne es baja: no más de 30 kg/ha en el mejor de los casos. Falta de aguadas, alambrados, pasturas mejoradas, servicio estacionado y otras cuestiones de manejo, hacen que se necesiten entre 8 y 25 hectáreas para mantener una vaca de cría, cuando en la cuenca del Salado, por dar un ejemplo, esa relación es uno a uno. Incluso se da en la región del árido que el sobrepastoreo en los potreros cercanos a las aguadas hace que convivan simultáneamente situaciones de degradación del pastizal natural junto con áreas subpastoreadas, con lo cual la relación de hectáreas por vaca supera el ratio de 25.

Un estudio de la Dirección de Ganadería de Mendoza en conjunto con el INTA indica que el principal problema de esta región es el mal aprovechamiento del pastizal natural por falta de infraestructura, particularmente aguadas y alambrados, que genera una distribución inadecuada de la carga. Sólo con un mejor manejo, las 223.000 vacas de cría que hay en esa provincia podrían dar 70.000 terneros más por año, ya que mejorarían los índices de destete.

Quieren facilitar la inversión
Frente a este panorama, la diputada nacional por Mendoza Cristina Zuccardi presentó, con el apoyo de los ganaderos de esa provincia, un proyecto en el Congreso de la Nación para la promoción de la ganadería en zonas áridas. La esencia del régimen se basa en la generación de incentivos -básicamente de carácter fiscal- para el mejoramiento de estos campos y su consiguiente aumento de la productividad. Esto se busca a través de:

1) Régimen especial de amortización acelerada para las inversiones en mejoramiento de la infraestructura y adquisición de vientres.

2) Devolución del IVA proveniente de la adquisición de reproductores y/o insumos con destino a la mejora genética del rodeo.

3) Exención del Impuesto a las Ganancias para los aportes de capital por plazos no inferiores a cinco años.

4) Posibilidad de deducir del Impuesto a las Ganancias 100% de los estudios de factibilidad técnico-económicos para el mejoramiento de establecimientos de cría y engorde.

5) Exención de derechos aduaneros y tasas para la importación de bienes de capital, equipos, maquinaria e insumos destinados a los proyectos de inversión.

Vuelta a empezar
El proyecto fue presentado originalmente en el 2001 con el número 6.923-D.-01, pero sólo a mediados del 2002 pudo ser aprobado por la Comisión de Agricultura y Ganadería, para luego quedar trabado en la de Presupuesto y Hacienda. A pesar de haber sido incluido en los dos llamados a extraordinarias que hizo el Ejecutivo en diciembre y en enero, el proyecto no fue tratado y perdió estado parlamentario. De manera que volvió a ser presentado a comienzos de año bajo el número de expediente 89-D.-03. “Ahora hay que volver a buscar la aprobación de cada una de las comisiones intervinientes”, comentó, resignada, la legisladora mendocina.

El año pasado, Zuccardi, que es ingeniera agrónoma, pero que preside

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