Lavagna armó su propia campaña

El ministro de Economía está dispuesto a seguir empujando para que Néstor Kirchner gane en la segunda vuelta.

30deAbrilde2003a las09:31

El ministro de Economía está dispuesto a seguir empujando para que Néstor Kirchner gane en la segunda vuelta. Pero se resiste a sumarse al esquema tradicional de actos masivos y liturgia peronista.

Lograr gran despliegue para las buenas noticias, lanzar un puñado de medidas en favor de la producción y la insistencia con mantener el rumbo económico. Con esta estrategia electoral Roberto Lavagna planea conducir el Ministerio de Economía hasta el ballottage.

Lavagna está convencido de que lo suyo es seguir aportando "gobernabilidad". Por eso en las reuniones con sus colaboradores insiste en que la tarea de aquí al 18 de mayo se centrará en "mantener el modelo productivo e insistir con la idea de previsibilidad, de que no habrá grandes alteraciones en el rumbo de la economía".

Con esta lógica, Lavagna está más cerca de encarar una fuerte difusión pública de los datos positivos de su gestión que de sumarse a los actos de campaña. Por eso su plan incluye anunciar con bombos y platillos los indicadores positivos que se vienen: crecimiento de la actividad económica, que llegaría al 5% para el primer trimestre del año, aumento de la producción industrial en torno al 20% anual, recaudación récord para este mes con más de 5.000 millones de pesos y una inflación estimada para abril en el 0,5%.

Entre los temas sobre los que avanzaría en los próximas semanas figura impulsar un sistema para que las AFJP inviertan en proyectos de construcción y de obras públicas. Otra de las medidas apunta a comenzar a allanar el camino para el regreso del crédito. Para esto se está trabajando junto con el Banco Central en una reclasificación de los deudores bancarios, para abaratar el costo del financiamiento.

Desde el discurso, Lavagna insistirá en que su prioridad será el mercado interno. Pero hasta ayer no dio detalles de como planea reactivarlo: apenas insinuó que el crecimiento de la masa salarial vendrá de la mano de una mayor productividad.

Una de las obsesiones del ministro es eliminar todos los ruidos económicos posibles. En ese sentido ya anticipó que no va a dar curso a los 25 pedidos de subsidios que se acumulan sobre su escritorio. "No vamos a aparecer ahora dando privilegios sectoriales", sostuvo ante sus funcionarios cercanos.

El ministro espera reunirse en las próximas horas con Néstor Kirchner para definir los pasos a seguir. Lavagna se muestra reacio a hacer campaña en el sentido tradicional, pero desde la Casa de Gobierno estiman que sería "muy importante" que el ministro, junto con su colega de Salud, Ginés González García, y el candidato a vice Daniel Scioli, se dieran una vuelta por tres distritos claves que a Kirchner le resultaron adversos: Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

En la provincia de De la Sota el candidato oficialista quedó quinto y a 18 puntos de Menem. En Santa Fe salió cuarto, a 9 puntos, y en Mendoza, una de las provincias donde ganó Rodríguez Saá, también obtuvo el cuarto puesto, a 10 puntos de Menem y a 27 del Adolfo.

En la reunión con Kirchner se definirá también como queda el equipo económico, aunque no habría grandes cambios. Una de las variantes sería que Oscar Tangelson, actual viceministro, pase al Ministerio de la Producción. Tangelson tiene buen diálogo con Lavagna y en Economía estiman que esto contribuiría a afinar el trabajo conjunto de las dos carteras. Otro de los funcionarios que podría dejar su cargo sería Jorge Sarghini, secretario de Hacienda, que estaría más cerca de volver al Congreso que de quedarse, aunque aún no está dicha la última palabra.

A Lavagna le quedan otros temas en los cajones, pero en Economía estiman que será difícil terminarlos antes del ballottage. Entre ellos está armar un proyecto de reforma impositiva que beneficie a los sectores produ

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