Col-Car entra en el negocio Hilton

Para el ejercicio comercial 2004/2005, el frigorífico Col-Car, de Colonia Caroya, espera contar con la habilitación de su planta de faena para exportar a la Unión Europea.

02deMayode2003a las08:37

Mientras tanto, ya solicitó la reserva de cuota para el próximo período (2003/2004) para su planta de fraccionamiento de carnes (ciclo dos), en construcción. “Las obras estarán listas en los próximo 20 días. Si el establecimiento se incorpora en mayo, hasta que la Comunidad publique la lista de las plantas habilitadas, previo el chequeo del Comité Veterinario, pueden pasar hasta 90 días. Como es posible que la Secretaría de Agricultura adjudique en mayo el nuevo cupo, es por eso que pedimos la reserva”, señaló a La Voz del Campo el gerente de Col-Car, Omar Seoane.

Según lo dispuesto por la resolución 914 de cartera agropecuaria nacional, a las plantas nuevas de ciclo dos les corresponde un volumen de 200 toneladas.

Pero los faros apuntan más alto que al mercado Europeo. El frigorífico proyecta además tener lista la remodelación de su planta de faena para noviembre, y obtener la habilitación de todo el establecimiento.

“Europa va a ser un mercado más. En estos momentos estamos vendiendo a Argelia, Egipto, y otros destinos, con la expectativa de que cuando se reabran los mercados de Canadá y Estados Unidos estar en condiciones de abastecer esa demanda”, comentó Seoane.

La nueva la planta de despostado (ciclo dos) tendrá una capacidad total para 1.200 toneladas de carne enfriada y congelada.

Integración

Cuando la Sagpya decidió otorgar en febrero los cupos Hilton a los grupos de productores, la medida no tomó por sorpresa a la asociación que integran 12 ganaderos de la Sociedad Rural de Jesús María y Col-Car.

Si bien los tiempos apremiaban para poder cumplir antes del 30 de junio con los envíos de 30 toneladas de carne de alto valor, hoy –a 60 días de que venza el plazo previsto por la Unión Europea–, sólo restan embarcar las últimas 10 toneladas.

En un claro ejemplo de integración entre la producción y la industria, la unión transitoria de empresas (UTE) conformada por los productores y el frigorífico comenzó a gestarse en agosto de 2002, cuando presentaron su propuesta ante la cartera agropecuaria para participar del mercado de la exportación.

Los escasos cuatro meses que tuvieron los 11 nuevos grupos de todo el país que ingresaron en la distribución de la Hilton 2002/2003, fue para muchos un escollo insalvable. La imposibilidad de contar con la hacienda terminada para cumplir con los compromisos hizo que muchos de ellos quedaron en el camino.

A la UTE de Jesús María, la asignación los tomó con las reservas suficientes de novillos pesados. “Lamentablemente, en este proyecto no se pudo hacer una planificación con mucha antelación, debido a que la Secretaría se demoró en el otorgamiento de los cupos, por lo que hubo poco tiempo para la producción de novillos de entre 460 a 480 kilos, la faena y la exportación. Por suerte, los productores tenían los animales reservados para el proyecto. De no haber salido la asignación, los hubieran vendido por otro lado”, explicó Seoane. El frigorífico está encargado de “gerenciar” la faena, y la elaboración y comercialización de los cortes.

Bajo el nombre comercial de Íbero Beef, la carne producida a pasto en el norte cordobés se comercializa en España a través de la firma Los Norteños, un importador con sede en Madrid que distribuye carnes en forma directa en locales minoristas, supermercados y hoteles.

Del campo a la mesa

El ejemplo de asociación entre los eslabones de la cadena cárnica tiene como objetivo mejorar la rentabilidad del negocio.

“Nosotros tenemos que mirar el proyecto a largo plazo. Hoy los precios internacionales no acompañan, pero las perspectivas son de un crecimiento en las exportaciones.

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