La caída en los precios afecta a los frigoríficos exportadores

La suba del valor de la hacienda y la caída de la cotización del dólar restaron competitividad a las firmas locales

07deMayode2003a las08:43

El buen momento de la industria exportadora de carnes, tras la devaluación y la apertura del mercado de la Unión Europea (UE), comenzó a revertirse de manera inquietante por la caída de los precios internacionales de los principales productos y la suba del valor de la hacienda que los frigoríficos emplean para abastecerse.

Las principales empresas notaron un cambio de tendencia a mediados de 2002, cuando el precio del novillo pesado -principal insumo- subió un 260% en pesos, mientras que la competencia de Brasil se consolidó fuertemente entre los tradicionales clientes de la Argentina. Precisamente, a fuerza de competitividad, ese país ganó posiciones durante 2001, cuando la exportación de carne estaba vedada por la reaparición de la fiebre aftosa.

"En la exportación de carnes existe una convergencia: si persisten los altos costos y el dólar baja el negocio se estrangula", consideró el director de Argentine Breeders Consortium (ABC), Héctor Salamanco. "Uno de los problemas es que hoy los mercados compradores pagan bajos precios, de modo que necesitaríamos capturar los que pagan mejor", dijo en referencia a la demorada reapertura de los mercados de Estados Unidos y Canadá que permitirían el ingreso de los productos cárnicos locales sólo a partir de fines del año próximo.

"La competencia de Brasil es fundamental, porque concurre al mismo nicho que la Argentina y a partir de fines de los noventa empezó a consolidarse su dominación en el mercado de commodities", expresó Salamanco.

Aunque la industria frigorífica logró retomar el camino de las exportaciones el año pasado, con un volumen total embarcado de 350.000 toneladas, aún está lejos de las previsiones de un millón de toneladas que esperan los especialistas. Lo cierto es que, por ahora, las empresas sólo pueden ubicar sus productos en un tercio del total de los mercados mundiales a causa de la aftosa.

Oferta atomizada

"El sector está mal desde mediados del año pasado, cuando el precio de la hacienda sobrepasó el tipo de cambio y los valores FOB de las exportaciones se mantuvieron muy flojos", opinó el director de Quickfood, Miguel Gorelick.

A la revalorización del peso respecto del dólar se sumó, según Gorelick, la extremada atomización de la oferta de carnes argentinas en el nivel internacional. "Los precios de hoy son históricamente bajos, porque en lo que respecta a los cortes de la cuota Hilton se sufrió una fuerte caída en euros, una moneda que se revalorizó frente al dólar", expresó el directivo de Quickfood.

En el primer trimestre del año, las ventas de cortes enfriados alcanzaron un nivel de 6629 toneladas por un valor de 31,4 millones de dólares. La cuota Hilton representó en este contexto el 98,5% del volumen y el 94,1% de los ingresos.

No obstante, la tonelada de estos cortes especiales destinados a la UE sufrieron una contundente caída. En 1998, la tonelada cotizaba a unos 7889 dólares y, en 2002, apenas alcanzó un promedio de US$ 4048. Asimismo, los precios de los cortes no Hilton bajaron un 26,24% en cuatro años y los congelados hasta un 50% en el mismo período.

"Entre los frigoríficos puede notarse una competencia feroz que produce un descenso de los márgenes", explicó un operador del mercado de ganados y carnes. "El panorama internacional -afirmó- aparece muy complicado y las empresas están peleando por vender la soga con la que los van a ahorcar, porque compiten en los mismos lugares y tiran los precios abajo."

En tanto, las firmas exportadoras de carnes afrontan actualmente problemas por partida doble, porque el Estado mantiene una deuda por el factor de convergencia y se ha retrasado en la devolución del impuesto al valor agregado (IVA). "Es un escenario en el que

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