El impacto de las retenciones

La llegada de Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación generó buenas expectativas entre los dirigentes ruralistas, debido a que el discurso del santacruceño a favor de la producción es coincidente con la mayoría de las opiniones referentes del sector.

22deMayode2003a las08:38

Sin embargo, las diferencias del agro con Lavagna no son nuevas. El sector mantuvo durante el último año una relación conflictiva con el titular del Palacio de Hacienda, debido principalmente a la presión impositiva que pesa sobre el sector y, en particular, por las retenciones.

Y es este último punto el que viene generando mayor preocupación, dada la baja cotización que viene presentando el dólar en los últimos tiempos y el consiguiente impacto que ello produce en el indicador del tipo de cambio real.

El tipo de cambio real es aquel que considera el índice de precios de una economía, y una variación positiva del mismo puede interpretarse como una ganancia de competitividad, razón por la cual produce efectos sobre las cantidades exportadas por un país, debido al abaratamiento de los bienes de ese país en relación a los de los demás.

De un análisis sobre la evolución en el largo plazo de este indicador efectuado por CREEBBA, se desprenden conclusiones interesantes, sobre todo aquellas referidas a la influencia del mismo sobre los ingresos que reciben los productores trigueros.

Así, por ejemplo, se advierte que las mejoras en los ingresos de los productores siempre fueron impulsadas por similar comportamiento del indicador del tipo de cambio real. Con excepción de lo ocurrido en la década del `80 y hacia mediados de los noventa --cuando la evolución de ambos indicadores presentó tendencias divergentes--, puede argumentarse que las devaluaciones siempre han tenido un claro sesgo positivo para la producción.

El pico máximo de ingresos para el sector, medido siempre con precios de abril de 2003, se produjo en 1975, cuando el ingreso promedio ascendió a más de $ 700 por tonelada. Durante la última devaluación, en tanto, el promedio para el año 2002, indica un ingreso promedio para el productor de trigo, de aproximadamente $ 550 por tonelada de cereal.

Sin lugar a dudas, el argumento anterior, que permite demostrar la mejora en los ingresos que beneficiaron a los productores de trigo, fue uno de los principales motivos que proclamó el gobierno para decidirse a reimplantar las retenciones a la exportación de los productos del sector agropecuario.

El indicador del tipo de cambio real, que se calcula teniendo en cuenta la adición o sustracción de los aranceles y gravámenes correspondientes, se denomina tipo de cambio real efectivo, y da cuenta del tipo de cambio real "de bolsillo" que cobra el exportador.

La evolución de este indicador no representa una cuestión menor, especialmente en lo referido a su comportamiento durante el último proceso de devaluación. Supuestas en el 20% promedio, el nivel actual de las retenciones hace que entre el tipo de cambio real observado en diciembre de 2001 y el observado en abril de 2003, haya sólo una diferencia del 10%, pese a una devaluación nominal de más del 180%.

A partir de la mejora en el tipo de cambio real y de la recuperación de precios del cereal, los ingresos por la actividad de cultivo de trigo para el productor presentaron durante el año pasado un nivel elevado, incluso si se lo compara con otros procesos de depreciación de la moneda local. Sin embargo, la reciente evolución del tipo de cambio nominal, y la consecuente desmejora observada en el tipo de cambio real, permiten suponer que será necesario revisar el actual nivel de retenciones, si se pretende que el sector agropecuario en su conjunto, continúe en el sendero de crecimiento sostenido que viene transitando.

Claro que esto exigirá un gran esfuerzo y también mucha prudencia en el manejo fiscal para el próximo gobierno, ya que el ingreso por retenciones da cuent

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