La rentabilidad va bien, a pesar de la caída del dólar
El retorno por cada peso invertido en soja es mejor que en el uno a uno. Maíz y trigo, iguales
Así, para la campaña 2000/01, con un tipo cambiario uno a uno, por cada peso de costo invertido en trigo se recuperaba ese peso y 0,68 más, mientras que en soja de primera, que era el cultivo de mejor relación, se obtenía $1,58 adicional.
El trabajo contempla para maíz, trigo y soja los costos de producción en un establecimiento en la zona núcleo maicera de 300 hectáreas, mientras que en el caso del girasol, toma un establecimiento de 2.000 hectáreas en el oeste bonaerense.
De todos modos, al mantener constante las variables a lo largo de las campañas es posible seguir la evolución del indicador, y así se observa que el retorno del cultivo de soja saltó abruptamente a 5,01 $/$ en la 2001/02, por efecto de la devaluación ocurrida en enero de 2002. Sin embargo, los autores del trabajo aclaran que se utilizó el supuesto de que la deuda surgida de la compra de insumos fue cancelada antes de la devaluación.
