La suspensión de los remates traba el acuerdo con el FMI

Para aprobar las metas, reclama que se vete la ley que volvió a postergar las ejecuciones; el vocero del organismo, Thomas Dawson, afirmó que no hay fecha para ratificar la segunda revisión del acuerdo firmado en enero

23deMayode2003a las09:47

La suspensión por 90 días de las ejecuciones hipotecarias, que fue aprobada por el Congreso y que tanto el presidente Eduardo Duhalde como el futuro mandatario, Néstor Kirchner, dijeron que no vetarán, es una de las principales trabas para que el FMI apruebe la segunda revisión del programa económico acordado con la Argentina, planteó ayer el vocero del organismo, Thomas Dawson.

"La revisión no ha concluido aún, en el sentido de que no ha sido tratado en el directorio.

Todavía no hay una fecha para un posible tratamiento en el directorio", dijo ayer Dawson en una conferencia de prensa, en la que destacó que aún restan resolver cuestiones estructurales, "como las garantías hipotecarias, que es un tema que nos preocupa".

Una misión técnica del Fondo Monetario Internacional, a cargo del subdirector del departamento del Hemisferio Occidental, John Dosdworth, estuvo en Buenos Aires a principios de mes revisando las metas macroeconómicas y estructurales del programa stand by en vigencia, pero aún no anunció su aprobación, que requiere un tratamiento en el directorio del organismo.

El FMI sugirió al Ministerio de Economía que la ley que establece una nueva prórroga en los remates hipotecarios por incumplimiento del contrato sea vetada, pero se encontró con una cerrada negativa tanto del presidente Eduardo Duhalde como de Néstor Kirchner, que asumirá el poder pasado mañana.

El de las garantías hipotecarias "fue un tema que se discutió cuando la misión estuvo en Buenos Aires y es un asunto que aún no está resuelto", sostuvo Dawson, que destacó que ése es un tema tanto de reforma estructural como de metas de la segunda revisión.

La suspensión de los remates comenzó luego de la devaluación del peso, en enero de 2002. El Palacio de Hacienda insistió ante los reclamos del Fondo que no era necesario aplicar un veto presidencial para rechazar esa norma, ya que alcanza sólo a unos 15.000 casos, en su mayoría de propietarios de viviendas únicas que no pudieron afrontar el pago de las cuotas mensuales y, sobre todo, generaría un problema político. Pero el FMI insistió ayer en la cuestión, mientras elogió el comportamiento de los indicadores macroeconómicos que, dijo Dawson, "han sido sustancialmente mejores de lo que se había previsto".

El gobierno de Kirchner tendrá que comenzar a negociar con el FMI un acuerdo más integral que el firmado en enero de este año y que vence el 31 de agosto próximo. El presidente electo ha planteado que no aceptará imposiciones económicas que puedan afectar a la gente ni recetas "lamentables para los argentinos", en relación con las presiones del Fondo para llevar adelante las medidas estructurales que reclama desde el año pasado.

En su conferencia de prensa quincenal, el director de Relaciones Externas del Fondo Monetario dijo que esperan trabajar con el nuevo gobierno, que seguirá teniendo a Roberto Lavagna como ministro de Economía. "El nuevo gobierno tiene ciertas caras familiares con las cuales hemos desarrollado una relación sólida y buena", destacó.

Palabras de aliento

Al hacer un repaso de la situación argentina, el vocero del Fondo subrayó que "hay desarrollos macroeconómicos muy alentadores, en términos del fortalecimiento del sentimiento del mercado, como son la acumulación de reservas, el crecimiento y la inflación, que han sido sustancialmente mejor de lo que nosotros proyectamos".

Dawson resaltó que el programa firmado con la Argentina "está encaminado. Damos la bienvenida al progreso en la liberalización de los depósitos bancarios, de los controles de cambio y el comienzo del rescate de las cuasimo

Temas en esta nota