Un mal que provoca la mortandad de terneros

Se trata de la diarrea neonatal, provocada por un virus

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24deMayode2003a las06:37

Suele presentarse a las 12 horas del parto dentro de los primeros 35 días de vida

Aquí se expone una serie de sugerencias de manejo para evitar infecciones y pérdidas

 

La diarrea neonatal es una enfermedad multifactorial compleja de los terneros recién nacidos.

 

Clínicamente suele presentarse desde las 12 horas posparto hasta los primeros 35 días de vida y se caracteriza por excreción de heces acuosas y profusas, deshidratación progresiva, acidosis y, en casos severos, muerte en pocos días, fundamentalmente cuando existen infecciones bacterianas primarias o secundarias (por endotoxemias).

 

Para su manifestación deben concurrir distintos factores epidemiológicos que dependen, además del agente etiológico (virus, bacterias y protozoos), del huésped, transferencia de inmunidad pasiva y condiciones ecológicas.

 

En un trabajo conjunto entre técnicos de Biogénesis, INTA Balcarce, INTA Castelar y el Laboratorio Azul, se llegó a la conclusión de que la falta de higiene en los sistemas de crianza artificial, la alta carga animal y concentración de la parición en los sistemas de cría son factores que condicionan la aparición de la enfermedad con elevada incidencia.

 

En nuestro país la diarrea neonatal de los terneros, sostienen los especialistas, es específicamente grave y frecuente, provocando importantes pérdidas económicas por morbilidad y mortalidad. La repercusión económica es importante ya que su elevada incidencia (que puede ser superior al 60%) implica tratamientos veterinarios, demanda de tiempo y mano de obra y porque la mortalidad puede ser importante (hasta el 20%) así como el retraso en el desarrollo corporal que manifiestan los animales afectados.

 

Los agentes etiológicos que causan diarrea neonatal son variados, siendo los virus los más importantes. La acción de los virus suele actuar como factor predisponente para infecciones bacterianas secundarias. Los virus causan destrucción y atrofia de las células intestinales, provocando disfunción intestinal y mala absorción, con acumulación de leche parcialmente digerida en la luz intestinal y aumento de la presión osmótica, que favorece el proceso diarreico.

 

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