Economía definirá el ajuste del sistema financiero

Lavagna manejará la Unidad de Reestructuración del Sistema Financiero. Podrá conceder más plazo a los bancos para que paguen sus deudas al Central. Y también ordenar fusiones o cierres.

27deMayode2003a las08:01

En uno de los últimos decretos que firmó como presidente, Eduardo Duhalde autorizó el viernes último la creación de la Unidad de Reestructuración del Sistema Financiero (URSF), una herramienta que será utilizada, en principio, para determinar cuál o cuáles bancos podrían requerir hasta 120 meses para cancelar la deuda que mantienen con el Banco Central (17.000 millones de pesos) por redescuentos o por adelantos, que recibieron en lo peor de la fuga de depósitos, que se aceleró a mediados de 2001 y se estiró hasta julio de 2002.

Originalmente se había fijado el plazo en 70 meses. Fue al definirse el mecanismo denominado "matching" que consiste en que los bancos cancelan su deuda con el Central al mismo tiempo que el Estado salda su deuda con los bancos, por los títulos públicos y préstamos garantizados que tienen los bancos en su poder.

El decreto en cuestión, el 1262, publicado ayer en el Boletín Oficial, estira ahora ese plazo, para los bancos que lo soliciten, a 120 meses. El argumento es que ciertas entidades podrían ver alterado su normal funcionamiento. Se buscó así, según los considerandos del decreto, preservar "su rol de intermediarias en la generación de crédito a las actividades productivas". En otras palabras: que no destinen toda su liquidez sólo a bajar la deuda con el Central. La idea es que también les quede algo para prestarle a la clientela y reactivar de esa manera el crédito.

Pero el decreto ya está causando ruido:

Se dice que su objetivo inmediato es facilitarle la cancelación de deudas a dos bancos: el Nación y el Provincia de Buenos Aires. Reúnen una condición similar, pues son los bancos oficiales que más ayuda recibieron del Central y los que más títulos públicos, sobre todo provinciales, tienen en su cartera de activos.

También se mencionó al Banco Galicia, pero sus directivos aseguraron que si llegaran a solicitar el plazo de 10 años, sería para compensar el hecho de que refinanciaron la deuda a las provincias a 16 años. En otra entidad que podría ser merecedora del estiramiento de plazos señalaron que tomar ese camino tiene sus pros y sus contras: porque al mismo tiempo que se estiran los plazos, hay que presentar un plan de negocios que debe ser aprobado por la URSF.

La URSF tomará cartas, a mediano plazo, en otro asunto crucial, tal lo que se expresa en el artículo 1 del decreto: "Tendrá por objetivo definir la estrategia de reestructuración del sistema financiero, así como el correspondiente plan de acción". Esto quiere decir, ni más ni menos, que prácticamente la URSF delineará el nuevo mapa de bancos. De modo que tendrá facultades para definir cómo se tienen que reestructurar los bancos públicos y cuáles serán los bancos privados que seguirán en carrera o serán obligados a venderse o fusionarse con otro banco colega.

En los despachos de Alfonso Prat Gay y Pedro Lacoste, presidente y vice del Central, se escucharon quejas. Ambos ven un claro avance de Economía sobre la siempre discutida "independencia" del Banco Central. Allí aseguran que si se le asignan nuevas funciones a la URSF se estará a un paso de violentar la ley de entidades financieras y la carta orgánica del Banco Central, porque se estarían sacando de su radio de acción tareas que deben decidir en exclusividad los funcionarios del BCRA. Básicamente, presagian un vaciamiento de la superintendencia de entidades financieras, que hoy está a cargo de Jorge Levy. Y argumentan que con este estiramiento de plazos no se hace más que demorar el ajuste en la banca pública.

La URSF será integrada por tres funcionarios de Economía y otros tantos del Central. Pero en el primer año la presidencia (cuyo voto vale doble en c

Temas en esta nota