Significativa valoración de nuestra soja.

Según las estadísticas, tradicionalmente a esta altura del año la soja en nuestra plaza muestra un descuento respecto a Chicago

29deMayode2003a las08:11

Según las estadísticas, tradicionalmente a esta altura del año la soja en nuestra plaza muestra un descuento respecto a Chicago que en este campaña se ha observado muy limitadamente.

La situación en EEUU ha permitido también una valoración cuantitativa que el efecto de las retenciones y el tipo de cambio no permiten visualizar a simple vista.
la presión de la cosecha.

Tradicionalmente la presión de los Vendedores en pleno período de cosecha, y en especial desde fines de Abril y durante Mayo, se hacía sentir en las cotizaciones de nuestro mercado de Soja.

En ese lapso nuestras cotizaciones del ''disponible'' traducido en los precios de Pizarra se colocaban bien por debajo de la primer posición que cotiza Chicago, que a esta altura del año es Julio.

Si observáramos la curva que muestran los diferenciales históricos 1992/2002 entre nuestros precios de Pizarra y la primer fecha que cotiza Chicago para esta época del año, veremos que estábamos alrededor de u$s 25,00/la tt. por debajo.

Ello demuestra claramente los efectos estacionales de aquellos que debían vender sí o sí, ya sea por razones financieras, o por espacio, situaciones que colaboraban en deprimir los precios locales.

Los grandes cambios y la valoración relativa.

En período de convertibilidad era muy fácil de comparar nuestros precios con los de Chicago. Las monedas eran homogéneas y no había prácticamente retenciones (la Soja tenía el 3,5 %).

Con el advenimiento de los Derechos de Exportación y los movimientos en el tipo de cambio, aparece como un velo que dificulta observar a simple vista la posición relativa de nuestros precios respecto a los del CBOT.

Luego del cataclismo de fin del 2001 y comienzos del 2002, el productor comenzó a retener sus granos, todo lo que pudiera, como una forma de preservar valor.

La extensión del uso de los silo-bolsa contribuyó para aliviar los apuros de carga y por lo tanto disminuir la presión sobre los puertos.
Ya el año pasado en plena cosecha los diferenciales con Chicago no fueron tan profundos como fue habitual, es más, en momentos se cotizaba (en el equivalente Dólar sin retenciones) aún por encima de Chicago, tal vez porque los registros de negocios anteriores a la imposición de retenciones permitía trasladar parte de esa ventaja a los vendedores.

En la presente temporada, si bien es cierto que este último argumento comentado ya no existe, la oferta ha venido presentándose bien escalonada, desde el anote de tempranos negocios forward hasta el adelantamiento de las trillas por efecto del buen clima y la mayor área sembrada con sojas de primera y de ciclo corto, coincidente con una coyuntura internacional favorable, y una mejor posición financiera de los productores.

Lo cierto es que a la tercer semana de Mayo sólo tenemos comercializado con precio cerrado en firme el 27 % de la producción estimada, cuando, salvo el irregular año pasado cuando se llevaba vendido el 23 %, en el 2000/01 y en el 1999/00 se había colocado el 36 y el 35 % respectivamente.(*)

En las actuales circunstancias, si no tuviéramos retenciones, y considerando como precio del Dólar el tipo comprador del Banco Nación, tendríamos una Soja de alrededor de u$s 225/tt. Este valor teórico se colocaría apenas u$s 5,00/tt. por debajo del cierre del Viernes de la posición Julio de Chicago, cuando la diferencia histórica para esta altura del año es de u$s 25,0/tt.

También tenemos una soja revaluada cuantitativamente.

Volviendo al ejemplo teórico del precio actual de la Soja, sin contar las retenciones, y valuado al Dólar Banco Nación, observamos que esos nominales u$s 225,0 muestran una valoración de más de u$s 40,0 que el año pasado a esta altura.

Las

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