Valorizar el producto, el arma para exportar

Empresas elaboradoras de dulce de leche trabajan en la conformación de un consorcio de valorización con el fin de posicionar el producto en el exterior

29deMayode2003a las08:05

Un interesante trabajo se viene realizando por estos días coordinado por el Programa Federal de Exportaciones Agroalimentarias que funciona en la SAGPyA. Se trata de una docena de empresas lácteas interesadas en crear un “consorcio de valorización de producto”, en este caso destinado a posicionar el dulce de leche en los mercados externos.

“El primer punto positivo es que de las reuniones participan empresas de distinto formato, desde una grande como SanCor a otras medianas o chicas como pueden ser Vacalin o La Salamandra”, comentó Christian Martínez, coordinador del programa.

La idea convocante es clara. Se trata de empresas que producen dulce de leche, algunas incluso ya lo exportan, pero que verían potenciadas sus ventas si el producto se posicionara en los mercados externos. Para ello se precisa de la promoción y el márketing, pero si a eso se le agrega previamente un trabajo de diferenciación del producto, a través de la denominación de origen y la adopción de estándares de calidad, el trabajo no sólo se facilitará sino que se obtendrá un producto sólidamente posicionado.

Valorizar lo nuestro
Productos prestigiosos como el queso parmegiano reggiano, el champagne, el queso roquefort, los jamones de jabugo o los vinos chianti tienen en común que nacieron por el trabajo de los consorcios de valorización de productos, que surgieron en defensa de las características de los mismos y la preservación de la identidad ante los consumidores, a medida que el comercio mundial se abría.
Una de las características comunes a estos productos es que surgieron a partir de la iniciativa privada, con el apoyo estatal para generar la normativa que protegiera legalmente a los productos, como ser la denominación de origen o la indicación geográfica.

El grupo de empresas que trabaja en el proyecto, integrado por Andyson, La Vaquerita, La Salamandra, Vacalin, T.S.I.L., La Retama, San Ignacio, Williner, SanCor, Los Olmos y el Centro de Industrias Lácteas, busca establecer primero un estándar de calidad para el dulce de leche, de manera de acceder a un sello de calidad auditado.

Junto con esto se conformaría el mencionado consorcio, que podría orientarse hacia la denominación de origen -existe una ley al respecto en nuestro país aunque todavía no está reglamentada- o a la indicación geográfica. “Es importante poder diferenciar el producto de otros similares hechos en América e incluso en Europa”, dijo Martínez.

Otro de los puntos claves será elaborar un plan estratégico para posicionar el dulce de leche argentino en el mundo. Hay antecedentes de este tipo de planes, como el realizado para el sector vitivinícola, que se extiende hasta 2020.

Algunos números
Entre 1996 y 2001 la producción nacional de dulce de leche osciló entre 105 y 115.000 toneladas, por un valor total que en 2001 ascendió a $214 millones. Sin embargo, en ese año las exportaciones sumaron 1.911 t, cantidad que no llegó a representar el 2% de la producción. En los últimos tres años, las ventas al exterior de dulce de leche rondaron los u$s2,5 millones, después de alcanzar un récord en 1997, de 4.200 toneladas por valor de u$s6,4 millones.

De acuerdo a un informe de la SAGPyA, los valores FOB del producto, para presentaciones de hasta 5 kg promediaron los 1.300 u$s/t, mientras que para uso industrial descendieron a 920 u$s/t, durante los primeros seis meses de 2002. Los principales mercados resultaron ser Estados Unidos, Paraguay, Siria, España, Reino Unido y Uruguay.

Trabajo de posicionamiento
Logrado un sello de calidad para el producto, el próximo paso será darlo a conocer en los mercados externos. Hay planes al respecto para promocionarlo en el cir

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