Mejores costos del trigo y productores sin entusiasmo

El impacto de los insumos se redujo por la baja del dólar, aunque aumentaron las labores. En Córdoba, el área volvería a caer esta campaña

30deMayode2003a las08:30

¿Se puede entender la tibia actitud de los productores frente a la campaña triguera sobre la base de los indicadores económicos del cultivo? La respuesta parece ser no, porque el interés que despierta este cultivo de invierno es escaso a pesar de que los costos han sufrido una leve reducción, al revés que el margen económico, que mejoró. Veamos.

Un trabajo hecho por los técnicos del INTA Marcos Juárez, en el centro-este de Córdoba, indica que los costos directos del trigo en siembra directa, con la tecnología promedio de la zona, se ubican este otoño en 265 $/ha, mientras que un año antes sumaban 282 $/ha. En tanto, a igualdad de condiciones, el margen bruto pasa de 345 a 371 $/ha, para un rinde estimado de 2.800 kg/ha.

Claro que es necesario considerar qué es “tecnología promedio” de la zona. En diálogo con Infochacra, el ingeniero Miguel Peretti, de esa experimental, señaló que se refiere a la utilización de 120 kg/ha de semilla, aplicación de 100 kg/ha de urea, 40 kg/ha de fosfato diamónico, una pasada de glifosato y metsulfuron metil en barbecho y otra de metusulfuron en el cultivo y las labores respectivas.

La baja de los costos se explica por la baja del dólar, al cual se valúan la mayoría de los insumos, aunque por otra parte, las labores, que habían quedado pesificadas en el 2002 sufrieron un aumento de 13 por ciento. Según el análisis de los técnicos del INTA, las cuatro labores consideradas -siembra, dos pulverizaciones y una fertilización- pasaron de 52,30 $/ha en el 2002 a 59,20 $/ha en este año.

Posiblemente los muy buenos rindes del maíz y la soja en la última campaña, en el área de influencia de esa experimental, sean uno de los motivos por los cuales los productores prefieran ir directamente a los cultivos de gruesa en lugar de arrancar con el trigo, para su doble cultivo con la soja. “En las últimas tres campañas, el área triguera se redujo 25% en el departamento de Marcos Juárez. Fue una de las reducciones más fuertes de la provincia”, confió Peretti.
Pero el problema va más allá de la coyuntura. Los productores se inclinan por la soja debido a sus menores costos directos -no gastan ni en semilla ni en fertilización- pero comprometen la sustentabilidad del sistema. Primero, porque los aportes de rastrojos comienzan a estar por debajo de lo recomendado y segundo porque al no fertilizar se agrava el ritmo de extracción de nutrientes del suelo. “Por lo menos, con trigo aplicaban fósforo y azufre para que lo aprovechara la soja, y algo quedaba en el suelo. Ahora ni eso”, se lamentaba Peretti.

Depende de la escala
El nivel de manejo tiene que ver con la escala del productor. En el centro de la provincia, Fernando Gazzoni realiza un planteo muy diferente. Por empezar, divide las 7.000 hectáreas que produce en partes iguales entre soja de primera, maíz y doble cultivo trigo soja. Al momento de ser consultado por Infochacra, no le faltaba mucho para concluir con la siembra de unas 2.200 hectáreas de trigo.

Para tener una idea de la tecnología que maneja, el costo de indiferencia del cultivo de trigo para esta campaña lo situó entre 17 y 18 quintales, es decir, unos 190 u$s/ha. Su manejo apunta a sacar 4.500 kg/ha del cereal, utilizando la genética francesa del Baguette, 120 kg/ha de una mezcla de nitrógeno, fósforo y azufre; 60 kg/ha de urea, y aplicación de fungicidas. Esto último representa unos 25 u$s/ha o 75 $/ha, o sea, casi 30% de los costos directos en el modelo de Marcos Juárez.

También incluye en el costo del cultivo el seguro contra granizo, que le insume unos 15 u$s/ha, monto que surge de un costo de 7% sobre un valor asegurado de 200 u$s/ha, aproximadamente, el valor de los costos directos.

“El año pasado, con pésimas ll

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