EE.UU. reiteró un pedido a la Argentina para encarar reformas

A menos de cuatro días de la asunción de Néstor Kirchner, el gobierno de los Estados Unidos renovó su presión para que la Argentina avance sobre las reformas pendientes y comprometidas ante el FMI.

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03deJuniode2003a las08:40

Agencia DyN

Buenos Aires. A menos de cuatro días de la asunción de Néstor Kirchner, el gobierno de los Estados Unidos renovó su presión para que la Argentina avance sobre las reformas pendientes y comprometidas ante el FMI. En un detallado y extenso informe precisó cuáles son los temas que preocupan.

La encargada de transmitir el “ayudamemoria” fue Heidi Cruz, directora para América Latina y el Caribe del Tesoro de los Estados Unidos. Cruz dijo que las reformas son “absolutamente imperativas” y destacó entre ellas la reestructuración de la deuda pública, la reformulación del sistema financiero y la vigencia de un sistema de quiebras “funcional”, en referencia a diversas normas que alteran la ejecutabilidad de bienes específicos.

La funcionaria expuso la posición de la administración de George W. Bush durante un seminario en Washington, en el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales.

A los conocidos reclamos por la reestructuración de la deuda pública y por la reforma del sistema financiero, Cruz también consideró “imperativa” la modificación de ley de coparticipación federal de impuestos, que fue ordenada por la Constitución de 1994 con un plazo de seis meses y que nunca se cumplió.

El planteo no es sólo verbal. Está contenido en un informe sobre la Argentina por el Tesoro de los Estados Unidos. Allí se incluye como una condición clave la “restauración de los derechos de los acreedores y un sistema de quiebras funcional”.

Cruz reconoció que “es una larga lista” pero a su vez se pronunció en favor de que “la comunidad internacional sea paciente para darle tiempo” al gobierno de Néstor Kirchner.

La presión estadounidense se suma a la decisión de Bush de enviar a la asunción Kirchner a un funcionario de menor grado como Mel Martínez, subsecretario de Vivienda.

También el FMI hizo su parte la última semana al negarse a aprobar la primera revisión del miniacuerdo vigente debido a que el gobierno se negó a vetar la prórroga de las ejecuciones hipotecarias sancionada por el Congreso.

Esto motivó la reacción del ministro de Economía, Roberto Lavagna, que anunció el pedido de un waiver o perdón por el incumplimiento de ese punto y otros compromisos legislativos aún no resueltos.

A otro acuerdo transitorio

Ayer, el economista Miguel Ángel Broda, dio su visión sobre la renovación del miniacuerdo que vence el 31 de agosto. Sin embargo, sostuvo que Argentina “no va a tener un acuerdo de facilidades extendidas (de largo plazo). Argentina tiene un 60 por ciento de posibilidades de renegociar el actual stand by provisorio y sólo un 15 por ciento de un escenario de ruptura” con el organismo.

Broda sostuvo que el “motor del crecimiento” del país en los próximos años será el “consumo interno” porque el escenario internacional se presenta desfavorable para el comercio. Pero dijo que para acelerar el crecimiento “va a necesitarse un shock de confianza que estimule la inversión privada”.

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