Crece la pelea por la exportación de carne

El titular de Agricultura expresó que esos frigoríficos no cumplen con los requisitos de certificación de calidad exigidos

04deJuniode2003a las08:16

El Senasa denunció que uno de sus funcionarios sufrió un atentado
La industria cárnica pidió que no haya "intromisión política" en las decisiones sanitarias del organismo

El secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos, confirmó ayer a LA NACION que el listado de 16 frigoríficos exportadores inhabilitados el viernes pasado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) para exportar carnes a la Unión Europea (UE) no será modificado, porque incumplen los requisitos de certificación de calidad exigidos en la resolución 1/2003 del organismo sanitario.

"Hay 16 plantas, pero cabe la posibilidad de que se sume una más, que aún no fue auditada por el Senasa", expresó Campos, al tiempo que alertó: "Es una medida sanitaria que pretende generar credibilidad, y relajarla podría provocar el cierre del mercado europeo". Las plantas inhabilitadas por el Senasa poseen en conjunto unas 7000 toneladas de cuota Hilton -cortes de alta calidad y precio- que representan unos US$ 35 millones.

En tanto, la temperatura dentro de la industria frigorífica alcanzó ayer una nueva marca, con la denuncia de un atentado perpetrado contra el director de Fiscalización Agroalimentaria del Senasa, Marcelo Ballerio, en su domicilio particular de la localidad de Adrogué. El presunto episodio "con artefactos incendiarios" se habría producido el domingo pasado, precisamente dos días después de que el Senasa decidiera vedar a los frigoríficos.

"El atentado se efectúa en momentos en que está en proceso de definición el listado de empresas que será propuesto para exportar cortes con destino a la UE", expresó el Senasa en un comunicado firmado por el coordinador general del organismo, Horacio Madou, y dirigentes gremiales del Sindicato de la Carne, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).

"El organismo sanitario, su personal y los trabajadores de la industria de la carne expresan que no admiten interferencias que pretendan incidir en la decisión técnica del listado, porque de ocurrir se estaría afectando la transparencia de las decisiones y la credibilidad externa de la cadena de ganados y carnes", señaló.

Todo comenzó la semana pasada, cuando algunas empresas, entre las que figurarían El Látigo, CV, Supbga, Sadowa (Buenos Aires) y Estancias del Sur (Córdoba), recibieron un telegrama por el cual se les informaba que quedaban excluidas por razones sanitarias del listado de plantas habilitadas para exportar a la UE. El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, criticó la determinación y expresó que "el mayor peligro es la discrecionalidad con que se intenta definir el listado de firmas autorizadas para exportar".

La controversia nace a partir de una norma del Senasa que exige como requisito para exportar a la UE contar con las normas de certificación ISO 9001 y Haccp (Hazard Analysis and Critical Control Points) que, por el momento, sólo acreditan algunas empresas frigoríficas.

Esto habría generado la súbita reacción de algunos funcionarios provinciales, que objetaron la medida porque pondría en peligro la ocupación de mano de obra y las economías regionales. Públicamente, ningún empresario dio precisiones respecto de la identidad y el origen de la presión.

Intromisión

Sin embargo, un grupo de seis entidades que agrupan a una porción grande de la industria de la carne rechazaron ayer en un comunicado "la intromisión política en las determinaciones de la autoridad sanitaria".

"Las marchas y contramarchas en las decisiones sanitarias desacreditan a la Argentina y ponen en riesgo su futuro como

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