Trigo: elección de variedades en planteos de siembra directa

En lotes de siembra directa, con abundante cobertura de rastrojo, es común que las siembras tempranas de trigo se realicen en situaciones de elevada humedad ambiental y en los rastrojos.

06deJuniode2003a las08:14

En lotes de siembra directa, con abundante cobertura de rastrojo, es común que las siembras tempranas de trigo se realicen en situaciones de elevada humedad ambiental y en los rastrojos.

En este escenario, los elementos de corte y abresurcos de las sembradoras tienden a no cortar adecuadamente los residuos, y dejan un porcentaje de semilla sin el necesario contacto directo con el suelo y a distintas profundidades en el surco.

Debido a que los requerimientos de humedad y temperatura para la germinación de trigo son bastante amplios, lo más frecuente es que el grano germine igual y se inicie el establecimiento de las plántulas aún en contacto directo con el rastrojo, según señalan técnicos del grupo Mejoramiento Genético de Trigo del Inta Marcos Juárez,

A consecuencia de esto, el nudo de macollaje y las pequeñas raíces de la plántula de trigo quedan expuestos a cambios bruscos de temperatura sin la protección del suelo, y pueden ocasionarse daños importantes y hasta la muerte de la pequeña planta. “Esta situación, que afecta la implantación del cultivo, debería ser tenida en cuenta en las actuales condiciones de siembra de variedades de ciclo largo, como así también cuando se siembren las de ciclo corto, en un momento con mayor frecuencia en la ocurrencia de heladas”, enfatizó Jorge Fraschina, del Inta Marcos Juárez.

Elección del ciclo

Si bien en la mayoría de las situaciones del área triguera central norte se observa una importante difusión de variedades de siembra temprana, en los buenos ambientes de producción se alcanzan iguales rendimientos con variedades de ciclo más corto, de buen potencial de rendimiento. “La siembra temprana de trigo, en general, presenta condiciones favorables de humedad y temperatura para una buena implantación del cultivo”, apuntó el técnico.

“Sin embargo, se debe tener en cuenta que cuando los ambientes de producción de trigo son mejores, con una importante disponibilidad hídrica (como la de amplias zonas de la región central norte triguera durante esta campaña) y utilizando un adecuado nivel de nutrientes, las diferencias entre ciclos desaparecen y prevalece el potencial de rendimiento de la variedad independientemente del ciclo”, aclaró.

Con respecto a las variedades de ciclo largo, también se debe tener en cuenta que cuando se atrasa la fecha de siembra, los materiales tienden a desplazar su espigazón, y ubican la etapa de llenado de grano en un período con mayor probabilidad de ocurrencia de altas temperaturas.

La consecuencia, una tendencia al acortamiento de la duración de la etapa de llenado de los granos, caída de su peso individual con un menor rendimiento. Hay que tener en cuenta, además, que un probable atraso en la fecha de cosecha resultará en una fecha más tardía para la siembra de soja de segunda, comprometiendo el resultado físico y económico de la secuencia trigo/soja.

Frente a esta situación, lo aconsejable por los especialistas del Inta Marcos Juárez es que –a partir de mediados de junio– se cambie en la región el ciclo de la variedad, con la elección de ciclos más cortos.

Las variedades de ciclo más corto ubicarán su etapa de espigazón y llenado de grano en un período más favorable, y con buenas condiciones ambientales tendrán igual o mejores posibilidades de rendimiento que las variedades de siembra temprana.

Todos los criaderos dedicados a trigo, anualmente liberan al mercado variedades de ciclo intermedio a corto adaptadas para la siembra, a partir de mediados de junio en la región central norte. Por ejemplo en la campaña 2003 se evaluarán más de cinco nuevas variedades.

Recopilación: Sección Comunicaci

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