Fertilización, una de las bases del éxito en la cosecha

En la reunión técnica que organizó la Eeoac se presentaron los últimos avances en los manejos de nitrógeno, de fósforo y de azufre. Las condiciones de los suelos son determinantes.

06deJuniode2003a las08:28

Se llevó a cabo en los predios de la Estación Experimental Agrícola Obispo Colombres una reunión técnica, con el fin de dar a conocer a los participantes los aspectos relevantes de la fertilización en los cultivos de granos. Se puso énfasis en el balance nutricional de los suelos y en los aportes de nutrientes que se debe realizar a los cultivos para poder obtener los mejores rindes sin afertar la fertilidad de los perfiles de los suelos.

La fertilización marca el nivel de los rindes

En la EEAOC se desarrolló una reunión técnica sobre los aspectos relevantes de la fertilización en cultivos de granos. En la oportunidad se puso énfasis en el balance de los aportes de nutrimentos que el productor debe efectuar para obtener los mejores rindes que sus condiciones de campo le ofrecen.

En la reunión que fue organizada por la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y auspiciada por Servicampos del Norte SRL y Emerger Fertilizantes, se presentaron los últimos avances en los manejos de nitrógeno, de azufre y de fósforo.
Sobre esta temática disertaron destacados especialistas en la materia a nivel nacional, ante un gran número de técnicos de empresas agropecuarias del medio.

Logros

La conclusión del encuentro es que existen situaciones en las tierras productoras de granos del país en que las fertilizaciones tradicionales, nitrógeno o fósforo, no son suficientes para alcanzar los logros económicos que las condiciones del suelo y del ambiente ofrecen. En esas situaciones, la complementación con un tercer nutrimento, como el azufre, puede resultar un factor de éxito.
Como aspecto específico debe tenerse en cuenta que las asignaciones de fertilizantes deben contemplar la secuencia de cultivo en la que está insertado el cultivo en cuestión, para tener una visión integradora de los aspectos relacionados a la fertilidad y al balance nutricional.
En este sentido, el doctor Fernando García, director regional Inpofos Cono Sur, dijo que la sustentabilidad, en el contexto de la producción agrícola-ganadera, implica preservar y/o mejorar la capacidad productiva del sistema desde el punto de vista agronómico, económico y ambiental, así como la calidad de los recursos renovables y no renovables incluidos en el sistema productivo (suelo, agua, aire, biodiversidad, entre otros).
Entre estos recursos se destaca el suelo como recurso finito no renovable. El suelo debe proveer un medio para el crecimiento de las plantas, regular y distribuir el agua en el ambiente y servir como un buffer ambiental en la formación, atenuación y degradación de compuestos ambientales peligrosos.

Calidad de suelos

La calidad del suelo se definió en términos de sus propiedades químicas, físicas y biológicas. Entre estas propiedades, la materia orgánica (MO) se destaca como el más importante indicador de la calidad de suelo. La MO es la fracción orgánica del suelo excluyendo residuos vegetales y animales sin descomponer, y entre sus componentes se incluyen los residuos vegetales y animales en descomposición (10-20%), la biomasa microbiana (1-5%) y el humus (50-85%).

La importancia de la MO radica en su relación con numerosas propiedades del suelo. Entre ellas, figuran: físicas: densidad; capacidad de retención de agua; agregación; color y temperatura. Químicas: reserva de nutrientes como nitrógeno (N), fósforo (P), azufre (S) y otros. Ph: capacidad de intercambio catiónica; capacidad tampón (buffer); formación de quelatos. Biológicas: biomasa microbiana; actividad microbiana (respiración); fracciones lábiles de nutrientes.

La MO es reserva de numerosos nutrientes esenciales para el crecimiento de las p

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