Pelea entre los frigoríficos por un negocio millonario

Es por el reparto de la Cuota Hilton. Esos cortes se pagan casi 4 veces más que el resto. Hubo nuevas exigencias y muchos quedaron afuera.

12deJuniode2003a las08:14
Matías Longoni. DE LA REDACCION DE CLARIN.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) inhabilitó ayer a una quincena de frigoríficos para seguir exportando a la Unión Europea. La medida impactará en la próxima distribución de la Cuota Hilton, un negocio por casi 200 millones de dólares anuales. Esta cuota, de los mejores cortes vacunos, se paga unos 7.500 dólares la tonelada, frente a los 2.000 dólares que cotizan esos mismos cortes en cualquier otro destino. Por eso, mientras una parte de la industria defendió la decisión, otra se puso en pie de guerra.

Aunque hasta anoche no se había conocido una explicación oficial, la decisión del SENASA tiene, por cierto, justificaciones sanitarias: el no cumplimiento de una regulación estricta dictada a principios de año, que entre otras cosas exige a los frigoríficos aplicar sistemas de trazabilidad (procedencia de las carnes), control de riesgos y normas de calidad, como la ISO 9001. Pero como altera la ecuación económica de muchas empresas, dejó el camino abierto para las sospechas.

"Aquí hay intención de dejar plantas afuera para engrosar los volúmenes de Cuota Hilton que se reparten entre los grandes", dijo anoche Mariano Varela, abogado de varios de los frigoríficos penados. Varela anticipó que apelará y que demandará penalmente al titular del SENASA, Bernardo Cané. "Se ha violado el principio de igualdad ante la ley, porque hay muchas plantas en las que se detectaron fallas y hoy siguen habilitadas", explicó.

Los enfrentamientos entre frigoríficos por el reparto de la Cuota Hilton se repiten todos los años desde 1998. Agricultura, el organismo encargado de dictar la norma, modificó los criterios de distribución cuatro veces en igual cantidad de años. Pero ahora es la primera vez que una norma sanitaria define ganadores y perdedores en el negocio.

Luego de una serie de auditorías, en rigor, el SENASA quitó de la lista de frigoríficos habilitados para exportar a Europa a las plantas de Estancias del Sur (Córdoba), Sadowa (Mar del Plata), Morrone (Temperley), Agro Patagónico (Avellaneda), CPC (San Fernando), Frigo Oeste (Carlos Tejedor), Yaguané (La Matanza), Látigo (Florencio Varela), Fricop (Rosario), Alem (Misiones), CV Internacional (Avellaneda) y Quim Mit (Olavarría).

En conjunto, estas fábricas exportaron 4.700 toneladas de carne a Europa en el ciclo 2002/03, un 12,3% de las 38.000 toneladas concedidas a la Argentina. Ese volumen —que se negocia a unos 7.500 dólares por tonelada— será repartido ahora entre los frigoríficos que quedaron en carrera, aunque será algo menor porque este año habrá para repartir sólo 28.000 toneladas.

El organismo, además, suspendió preventivamente a otros dos frigoríficos: Ecocarnes (San Fernando) y CEPA (Pontevedra), por presuntas irregularidades en la documentación. Entre ambas plantas manejaban otras 4.500 toneladas que están en duda, porque tienen derecho a apelar.

Por otro lado, fueron habilitados varios establecimientos de faena, que recibirán 300 toneladas cada uno. Entre ellos figuran el ex Vizental, adquirido por Swift, y el ex Nelson, comprado por Finexcor, dos empresas que forman parte del ABC (Argentine Beef Consorcium), que reúne a los grandes actores del negocio.

Ayer, esa entidad salió fuerte a defender al SENASA. Luis Bameule, de Quickfood, recordó que la crisis de la aftosa de 2001 generó una "crisis de credibilidad", que obligó a ser mucho más exigente. Descartó que la medida sanitaria esté vinculada con el reparto de la Hilton: "No hay relación, porque han caído empresas grandes, chicas y medianas", aseguró.