BIOTECNOLOGÍA . La Sagpya desarrolló una aproximación sobre la percepción que se tiene en la Argentina

Según una encuesta entre los hombres de campo, el 75 % considera que no representan ningún riesgo humano; sólo un 7% presentó dudas. Expochacra y Feriagro 2003 fueron los lugares elegidos para saber qué piensa el sector agropecuario sobre las semillas genéticamente modificadas. También se relevó en supermercados en un universo de consumidores.

14deJuniode2003a las07:16

En el marco del proyecto UNEP–GEF sobre evaluación del Marco Nacional de Bioseguridad —de acuerdo con los principales requisitos del protocolo de Cartagena de Bioseguridad Biológica—, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagpya) desarrolló un estudio de campo donde encuestó a productores y consumidores para obtener una primera aproximación sobre la percepción del público sobre los productos transgénicos en Argentina.

En una serie de encuestas que se realizaron en Expochacra y Feriagro 2003, se consiguieron datos interesantes. Uno de ellos es que el 75 % de los productores agropecuarios entendieron que los productos transgénicos no traen consecuencia alguna para la salud; mientras que un 90 % de los encuestados aseguró —pese a dudas y confusiones—, conocer y trabajar con los organismos genéticamente modificados (OGMs).

Más de la mitad del 18 % que opinó que existe riesgo sobre la salud humana, identificó a las alergias como la principal consecuencia, y reconocieron a la carne, cereales y frutas como los organismos genéticamente modificados causantes de estas patologías.

HÁBITOS Y USOS. Una parte de la muestra estuvo enfocada en productores que deciden sembrar con semillas genéticamente modificadas. De sus respuestas se deduce que de éstos, el 46 % aseguró utilizar solamente soja RR; el 6 %, maíz BT; mientras que el 47 % confirmó que usan ambas.

A la hora de evaluar los beneficios que los productores encuentran en el uso de las semillas genéticamente modificadas, se aprecia que la disminución de costos es la variable que más influye en la decisión, con un 65 %. De cerca le sigue la respuesta “son más fáciles de trabajar que las convencionales”, con un 63%; “aumento de rendimiento”, con el 50%; “mayor disponibilidad de semillas”, con el 15% ; y sólo con un 4 % se ubica la respuesta “me lo recomendaron”.

Además, la mayoría de los productores consideran que decidirán aumentar el uso de estas semillas (un 53 %) para la próxima campaña; el 46 % decidió que utilizará la misma cantidad y calidad; y sólo un 1% evaluó la posibilidad de disminuir la adquisición de semillas genéticamente modificadas.

POR TV. Los encuentros donde se entrevistó a los productores fueron sucesivamente publicitados por televisión. Por eso no debería sorprender que la respuesta de que fue por ese medio de comunicación desde donde obtuvieron como principal fuente la información sobre las semillas genéticamente modificadas. Así, la TV es el medio por el cual se informan los productores sobre esta tecnología. Lo sigue un poco más atrás la información que circula en su ámbito de trabajo y el estudio propio que realizaron sobre el tema que enciende debates bizantinos en casi todo el país. Pero si se suman el origen de la información en los diarios, las radios e Internet superan largamente a todos los otros, denotando que los medios de comunicación constituyen la fuente de donde mayor abrevan información los productores, mucho más que los cursos de capacitación.

ÉTICA. Finalmente, la encuesta revela q

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