Empresarios piden al FMI que no ahogue la economía

Fue en una reunión con Horst Köhler. Temen, igual que el Gobierno, que si hay un fuerte ajuste se interrumpa la reactivación.

24deJuniode2003a las08:12

Fue en una reunión con Horst Köhler. Temen, igual que el Gobierno, que si hay un fuerte ajuste se interrumpa la reactivación. El jefe del FMI prometió ayuda y criticó a los que se llevan la plata afuera.

En una hora y media de reunión los empresarios le pidieron ayer al jefe del FMI que colabore para no ahogar la incipiente recuperación de la economía. Temen, igual que el Gobierno, que si el FMI exige un fuerte ajuste se interrumpa la reactivación.

Luis Pagani, el dueño de Arcor y titular de la Asociación Empresaria Argentina, fue uno de los que llevó la voz cantante. Le dijo a Horst Köhler que todas las empresas, aun las que están al día con sus acreedores externos, tienen que arreglárselas sin crédito.

La reunión tuvo lugar por la tarde, en la exclusiva suite que el titular del FMI ocupó en el piso 25 del Park Tower, la torre de lujo ubicada en el predio del hotel Sheraton (a US$ 700 la noche). Pocas veces el lobby del Sheraton lució tan desierto: ante un reclamo de los funcionarios del Fondo, el personal de seguridad del Sheraton prohibió el ingreso a todo visitante que no fuera huésped del hotel.

Pagani abrió el encuentro entre Köhler y una docena de representantes de la industria, los servicios y la banca con una descripción de indicadores económicos que arrojan una recuperación con respecto al 2002.

Tras señalar que hablaba en representación de la AEA —agrupa a las 70 empresas más importantes del país—, Pagani dijo que a juicio de la entidad hay factores que limitan el crecimiento económico y social: el marco institucional, la presión fiscal, la falta de financiación y el costo del capital. "El costo de capital y la falta de financiación es otro limitante a la competitividad del sector privado argentino", dijo Pagani. "A mediano plazo, sin inversión y sin financiamiento, no se podrá reducir el alto nivel de desempleo y el financiamiento de los planes sociales reemplazará al del trabajo de los argentinos", agregó. "Para que este ciclo de recuperación se consolide y se convierta en crecimiento sostenido son necesarias nuevas inversiones".

La respuesta del titular del FMI contuvo una fuerte crítica. Con el tono de los diplomáticos, sugirió que el movimiento de nuevas inversiones debería comenzar por los capitales argentinos radicados en el exterior: "Entiendo que son importantes las inversiones, tanto las provenientes de origen externo como las de los propios argentinos que están en el exterior", dijo.

Paolo Rocca, titular del grupo Techint y a la vez vicepresidente 1° de la AEA, también se refirió al tema de las inversiones: "Hace falta tiempo para reconstruir el país", dijo.

Más allá de la esgrima verbal, todos los asistentes describieron el clima del encuentro dentro de un marco cordial.

Pagani y Rocca concurrieron junto al titular de la Unión Industrial, Alberto Alvarez Gaiani, en representación del sector productivo. Fue mucho más numerosa la delegación de los banqueros: Felisa Miceli (Banco Nación), Mario Vicens (ABA), Enrique Cristofani (Banco Río), Juan Brouchou (Citibank), Jorge Brito y Norberto Peruzotti (ADEBA) y Carlos Heller (ABAPPRA). En nombre de las privatizadas, fue Martín Blaquier, de Camuzzi.

Köhler estuvo acompañado por el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI, Anoop Singh, y el portavoz del organismo, Thomas Dawson, además de dos funcionarios específicos: el encargado del caso argentino, John Dodsworth, y el representante argentino ante la entidad crediticia, Guillermo Zoccali.

El titular del Fondo escuchó y habló muy poco. Según relató posteriormente la titular del Nación, Felisa Mic

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