La prevención como norma prioritaria

En Córdoba, por año existen tres mil casos de accidentes en el sector rural

27deJuniode2003a las08:17

 


Alejandro Carrizo de nuestra Redacción

olpes, contusiones, torceduras, mutilaciones y hasta la muerte. Éstas son las consecuencias que puede tener cualquier accidente de trabajo. En el campo, por la naturaleza de la actividad, la utilización de maquinarias de alta prestación, la rotación del personal y el uso de agroquímicos, el riesgo se potencia.

La cifra es tan elocuente como preocupante. En Córdoba, por año existen tres mil casos de accidentes en el sector rural. En el país, la Superintendencia de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo contabilizó, en 2002, un total de 26.923 casos, de los cuales, el 31 por ciento corresponden a choques contra objetos y dolencias por malos esfuerzos físicos, mientras que 19,6 por ciento fueron por golpes con objetos.

Pero no es todo, en en año 1997, cuando entró en vigencia la Ley de Aseguradoras de Trabajo (ART), en el sector rural se contabilizaron 24.547, es decir que, en seis años de vigencia del sistema, los casos de siniestralidad en el agro se incrementaron un 9,6 por ciento.

En Córdoba, el año pasado se registraron 2.991 casos de accidentes en el sector agropecuario, 37,6 por ciento más que la implementación del sistema de ART.

“El principal problema es que el país, en general, no tiene una cultura de la prevención; esa es una asignatura pendiente”, remarcó Edgardo Bovo, miembro de la Unión de Aseguradoras de Riesgos de Trabajo (Uart) del país. El directivo disertó el martes último en Córdoba en el marco del Primer Seminario Abierto Anual sobre prevención en riesgos laborales en la actividad agropecuaria, que se realizó en un hotel céntrico de esta ciudad.

Precisamente, la adopción de mecanismos preventivos fue el denominador común de los participantes del evento, que se desarrolló frente a una audiencia cercana a las 200 personas entre asesores, productores agropecuarios y personas relacionados con la actividad. “No nos podemos dar el lujo de perder un sembrador, que el máximo nivel de experiencia dentro del manejo de maquinarias, por faltas de seguridad”, dijo Carlos Vaca, otro de los disertantes del encuentro.

Asimismo, el control del trabajo ilegal y el cumplimiento de la normativa vigente con relación al registro de cada trabajador en una aseguradora, fue otro de los puntos que se referenciaron en el seminario.

“Todos apuntamos a disminuir la siniestralidad en nuestra actividad, creo que vamos hacia esa dirección, pero es un proceso lento y queda mucho por hacer”, remarca Miguel Ángel Picat, presidente de la Sociedad Rural de Jesús María.

Conciencia, el primer paso

En ese orden, los miembros del panel coincidieron en que la capacitación y la concientización de empresarios y empleados en clave para reducir la siniestralidad en la actividad.

“Vemos que en las empresas medianas y grandes existe una mayor concientización de los riesgos en el trabajo, pero por otro lado el empleado no toma las medidas de seguridad adecuadas que muchas veces se liga con un falso machismo”, referenció el ingeniero Jorge Hilbert, especialista del Inta Castelar. Para el especialista, la antigüedad del parque de maquinaria y la tendencia a realizar arreglos precarios o “atados con alambre”, es un punto de alto riesgo al que hay que prestarle atención.

“Hay máquinas nuevas que entran al mercado sin las medidas mínimas de seguridad, para ello se está trabajando con la Secretaría de Industria de la Nación y algunos fabricantes”, remarcó.

Por otra parte, la rotación del personal dentro de la empresa rural es un punto a corregir, según la opinión de Hilbert. “Muchas veces, pasan seis o siete meses hasta que un empleado vuelve a tomar contacto con una maquinaria, eso es un factor riesgoso”, opina.

Como aporte a ese punto, Carlos Vaca,

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