En estado de incertidumbre

La Comisión Europea dio un paso más para orientar su agro hacia el mercado: dejará de incentivar con subsidios el aumento de la producción y, a cambio, exigirá un mayor respeto del medio ambiente; un recorrido por Holanda permite desentrañar las claves del cambio

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28deJuniode2003a las07:26

WAGENINGEN, Holanda.- Ad van Rees camina orgulloso por el canal que surca su tambo de 80 hectáreas. Admira los árboles que crecen a la orilla del surco de agua. Piensa en su esposa, Marian, y en sus tres hijos que están tranquilos en la casa. En una planilla vuelca los datos que deberá enviar al gobierno holandés para recibir un subsidio de 60 euros por kilómetro sólo por plantar flores en los costados de las aguadas para mantener la belleza del paisaje rural. Aunque su vida transcurre en forma apacible en esta región del oeste del país, está preocupado por las noticias que llegan desde Bruselas, sede de la Comunidad Europea.

 

"La liberalización de la agricultura sólo va a beneficiar a los productores que buscan tierras baratas en los países del Este", dice. Los temores del joven productor holandés, expresados en el 47º congreso de la Federación Internacional de Periodistas Agropecuarios (IFAJ, en sus siglas en inglés), que se desarrolló en esta ciudad, se basan en la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) que los ministros de la Unión Europea aprobaron el jueves último en Luxemburgo.

 

El núcleo central de la iniciativa elaborada por el comisario agrícola de la Comisión Europea, Franz Fischler, consiste en "desacoplar" los montos que Bruselas entrega por subsidiar al agro según la cantidad de producción. El monto global (unos 43.000 millones de dólares, la mitad del presupuesto comunitario) será el mismo, no importa si la producción es mayor. Esto, según los defensores de la nueva PAC, quitaría incentivos para los agricultores ineficientes. A cambio, serán objeto de mayores ayudas quienes demuestren que respetan el medio ambiente, el bienestar animal y el desarrollo social rural.

 

La reforma es crucial por tres motivos:

 

* El primero es que los países que más aportan al presupuesto comunitario, como Alemania, necesitan equilibrar los números y cerrar la canilla de los gastos agrícolas.

 

* El segundo es que la Unión Europea se ampliará a partir de 2004 a 25 países, de los actuales 15, con la incorporación de las naciones del Este (Polonia, Hungría, etcétera), muchos de los cuales tienen sectores agropecuario s fuertes que no serán objeto de mayores ayudas.

 

* Y el tercer motivo es que saben que cada vez tienen menos margen para poner palos en la rueda en las negociaciones por la liberalización del comercio internacional que se desarrollan en el marco de la Organización

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