Las enfermedades pueden llegar a provocar importantes pérdidas

Afectan entre un 8 y un 10% de la producción; es necesario "vigilar" el campo* El primer paso es identificar a aquellas específicas que pueden constituirse en un problema * La siembra de cultivares resistentes sigue siendo el más eficiente método de control

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28deJuniode2003a las07:23

Las pérdidas promedio estimadas en la actualidad como consecuencia de las principales enfermedades en el país se ubican aproximadamente entre el 8 y el 10% de la producción (2,8 a 3,5 millones de toneladas), que significan cerca de 840 a 1050 millones de pesos anuales (al precio de la soja de mayo de 2003).

 

Según se señaló en el congreso, estas estimaciones reflejan solamente las pérdidas directas sin considerar las indirectas, como la reducción de la vida útil de un lote por incremento de inóculo, mayores costos derivados del control cultural y de la obtención de nuevos cultivares con resistencia genética.

 

Sin embargo, las pérdidas en el país son similares a las informadas en otras regiones productoras del mundo donde el cultivo se realiza desde hace más de 50 años.

 

Este alarmante aumento de los problemas sanitarios se debe a la falta de rotaciones de cultivos, uno de los componentes básicos del manejo de enfermedades. Además, los sistemas de labranza conservacionista permiten detener procesos erosivos, optimizar el uso del agua del suelo y reducir costos, pero inducen cambios en la epidemiología de las enfermedades. Algunas aumentan o disminuyen su importancia y otras permanecen invariables.

 

El primer paso en el manejo de enfermedades es identificar aquellas específicas que pueden constituirse en un problema. El productor deber ser un observador y "vigilar" su campo durante toda la estación de cultivo a fin de conocer cuales son las enfermedades que están causando daño, su severidad y como se están extendiendo. Sobre la base de estas observaciones deberá tomar decisiones de manejo.

 

Riesgo

 

El riesgo de enfermedades dependerá en gran medida de la rotación empleada, no constituyendo al doble cultivo (ejemplo: trigo-soja) una rotación debido a que hay insuficiente tiempo para descomponerse los residuos. La ocurrencia de enfermedades es un proceso dinámico y el cultivo de la soja es parte de dicho proceso, mas aún considerando la rápida expansión alcanzada. Consecuentemente, tanto la investigación como la asistencia técnica deben siempre actualizarse y ser transferidas rápida y en forma eficiente a los productores. Debe enfatizarse el concepto de manejo integrado de las enfermedades ya que solamente la combinación de distintas estrategias por medio de un programa conjunto y complementario, adaptado a cada situación local, permitir

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