En el Fondo conviven dos opiniones sobre la Argentina

El jefe del FMI, Horst Köhler, parece haber dado un vuelco optimista sobre el futuro de la economía argentina. Pero hay otro sector interno que opina que llegó la hora de aplicar más exigencias.

03deJuliode2003a las08:20

Ana Baron. WASHINGTON. CORRESPONSAL..

C
ada vez que el director gerente del FMI, Horst Köhler viaja al exterior, los técnicos del organismo le preparan un informe sobre la situación económica del país, un poco de historia y recomendaciones sobre qué hacer en el futuro. Ninguno de los funcionarios consultados ayer por Clarín en el FMI confirmo o desmintió si el informe que publicó ayer El Cronista en Buenos Aires corresponde al viaje de Köhler a la Argentina.

Más allá de los intereses en juego por la reestructuración de la deuda, este diario pudo establecer que el documento no refleja sólo el pensamiento de un sector del Fondo, como dijo ayer el secretario de Finanzas Guillermo Nielsen. También es la posición de algunos de los miembros de mayor peso del Grupo de los 7 países ricos. Concretamente, Estados Unidos, Francia, Inglaterra y Holanda. Son los que consideran que en Argentina la transición política ha terminado y que es necesario comenzar a hacer la reformas pendientes.

Un miembro del staff del organismo, consultado por Clarín, dijo estar de acuerdo con la mayoría de los puntos que plantea el documento que generó dolor de cabeza en los negociadores argentinos. Aunque se negó a decir si el informe publicado aún tenía vigencia. Argumentó que no lo había leído. "El nuevo acuerdo no puede ser como el programa transitorio que se firmó en enero. Tiene que contener las reformas estructurales. El problema es que el Gobierno argentino ni siquiera cumplió el transitorio... hubo una serie de pedidos de waivers (dispensa) por parte del Ministerio de Economía. Yo creo que ahora la cosa va a ser muy diferente. Y si intentan hacer chantaje nuevamente con la amenaza del default no les va a ir bien".

"Cuando los técnicos hacen un informe no se detienen a pensar en las connotaciones políticas. Describen las situaciones con crudeza. El director gerente quiere siempre algo muy conciso, que vaya al grano. Luego, él se maneja a nivel más político en sus expresiones", dijo un veterano del FMI, tratando de explicar la diferencia entre el tono del documento y el que usó Köhler cuando terminó su visita de dos días a Buenos Aires. "Las discusiones en el seno del FMI son continuas", aclaró.

Lo cierto es que el tono severo del documento coincide con la dureza que expresaron varios representantes del Grupo de los 7 durante una reunión que tuvo lugar hace algunas semanas en el Banco Mundial, donde, el jefe del caso argentino en el FMI, John Dodsworth, hizo una exposición bastante crítica. Explicó por qué la Argentina tiene que tener un superávit primario (mayores ingresos que gastos) equivalente a por lo menos 4% del PBI. E hizo un cuadro de situación bastante parecido al planteado en el documento que circuló ayer en la Argentina.

Fue entonces cuando los representantes de Inglaterra, Francia y Estados Unidos tomaron la palabra en la reunión para decir que el Gobierno argentino tenía que demostrar que estaba determinado a hacer las reformas pendientes (monetarias, fiscal, financiera, entre otras).

Mas aún, cuando los directores del Banco Mundial decidieron otorgarle a Argentina 600 millones de dólares para el rescate de las cuasimonedas, uno de ellos dijo que no había que darle más plata hasta tanto no inicie esas reformas. El BM debería estar dándole a la Argentina otros 700 millones de dólares antes de agosto.

Así las cosas, las negociaciones del nuevo acuerdo "no serán tan fáciles como parecían luego de la visita de Köhler a la Argentina", est

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