Se liberan depósitos por 1.800 millones de pesos

Es el dinero que se vieron obligados a colocar a 90 días quienes aceptaron salir del corralón recuperando una parte de sus depósitos en bonos. Creen que no habrá presión sobre el dólar.

07deJuliode2003a las08:12

Esta semana comienza a liberarse una parte de los ahorros que estuvieron atrapados en el corralito. Se trata de $ 1.800 millones que corresponden a los depósitos de entre $ 42.000 y $ 100.000 que habían sido reprogramados y que fueron convertidos a plazos fijos a 90 días en abril pasado, en la última liberación de los depósitos.

Ahora, esos plazos fijos vencen y estos ahorristas estarán en total libertad para hacer con su dinero lo que quieran: dejarlo en el banco, usarlo para consumo o comprar dólares, son algunas de las incógnitas que empezarán a develarse en estos días.

Por lo que se vio hasta ahora, es probable que muchos ahorristas dejen la plata en el banco, aunque las tasas bajaron mucho y hoy sólo ofrecen un 8% anual para colocaciones a 30 días. Pero para quienes se vieron obligados a dejar su plata en el banco durante 90 días al 2% anual (más la evolución del índice CER, que cayó), ese rendimiento puede resultar atractivo.

Además, los analistas del mercado consideran que se trata de ahorristas medios, que van a mantener esa plata como reserva o inversión, y estiman que la mayoría podría dejar su dinero en los bancos, constituyendo plazos fijos a 30 o 60 días, por lo menos hasta ver cómo sigue la evolución del dólar, que se descarta seguirá en los valores actuales ($ 2,81) hasta fin de año.

"Hoy no conviene comprar dólares porque en el mercado hay un consenso sobre que el precio no va a subir, al menos hasta fin de año. Además, entrar y salir del dólar tiene un costo del 1,5%, que es menos de lo que se gana por mes con un plazo fijo", dijo Rafael Ber, de Argentine Research.

En la mayoría de las entidades confían en que sus clientes dejarán la plata en depósitos a plazo fijo, por lo cual no tienen previsto aumentar demasiado las tasas, que cayeron del 20% anual a comienzos de abril al 8% que se ofrece por estos días. El fuerte recorte en el rendimiento se debió -entre otras razones, a la altísima liquidez que tienen los bancos: hoy la relación entre los encajes que pagan por los depósitos que toman representa el 21% de lo que tienen disponible (líquido), el porcentaje más alto desde la salida de la convertibilidad. Así que no están desesperados por captar nuevos depósitos y apuestan a que la gente no elegirá invertir sus ahorros en un dólar en baja.

La confianza se debe también a la respuesta que obtuvieron cuando se lanzó el Canje III, la última alternativa que dio el gobierno del entonces presidente Eduardo Duhalde para salir del corralón.

Entre el 8 de abril y el 23 de mayo, el 45% de los ahorristas que tenían su dinero atrapado en el sistema financiero optó por desprogramarlos, según informó el Banco Central. Y lo hicieron porque con esa alternativa recuperaban $ 2 por cada dólar que habían depositado y, además, el Gobierno les entregó —por ahora sólo les dio una constancia— un bono (el Boden 2013) para cubrir la diferencia entre ese valor y el precio del dólar en el mercado.

Así, el volumen de depósitos reprogramados se redujo notablemente: mientras el 8 de abril había $ 16.476 millones en certificados de depósitos reprogramados (Cedros), el 23 de mayo —cuando finalizó el plazo— quedaban $ 9.139 millones. Fueron $ 7.337 los millones que se liberaron, de los cuales muchos se convirtieron en plazos fijos.

Quienes tenían menos de $ 42.000 podían llevarse el efectivo o hacer un depósito, pero quienes poseían ahorros por más de $ 42.000 debieron esperar a que vencieran sus plazos fijos a 90 días, lo que empieza esta semana. Aquellos que tenían más de $ 100.000, rec

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