Quejas del agro a la política de Brasil comprando trigo norteamericano

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08deJuliode2003a las08:33

A pesar de que muchos analistas y operadores tomaron con liviandad el tema, la noticia que indica que nuevamente Brasil adquirió trigo estadounidense causó malestar en las filas de los exportadores granarios locales, se quejaron hoy operadores del circuito.

En ese contexto, los exportadores precisaron que los industriales brasileños compraron trigo de origen estadounidense, por un volumen de 55 mil toneladas del grano duro (similar al producido en Argentina) y otras 42 mil toneladas de trigo de variedades blandas (que se utiliza para la elaboración de determinados productos).

Sobre el tema, el especialista en economía agrícola Alejandro Ramírez comentó que, si bien estos negocios son realizados por empresas privadas y nada tienen que ver los gobiernos de cada país, "con este tipo de negocios se pierde el espíritu de un acuerdo multilateral como es el Mercosur".

Ramírez subrayó que a pesar de que algunos quieren convencer a los productores argentinos diciendo que el trigo norteamericano es comprado al mismo valor que el nuestro, o en algunos casos a valores más bajos, "estas son manifestaciones aviesas sobre el tema en cuestión". En definitiva, agregó, "hay que destacar que Brasil tiene que pagar un arancel del 11,5 por ciento sobre el trigo que compre extra Mercosur", por lo cual, de movida, el grano norteamericano tiene un "costo adicional" al trigo argentino. "También algunos dirán que los fletes son iguales o menores porque el trigo que se carga irá con destino el nordeste brasileño. Esto puede llegar a ser verdad, pero al comparar las tarifas que existen entre Argentina y Estados Unidos al mismo destino (norte de Brasil) nos encontramos que la diferencia de los costos de los fletes son mínimos (1 a 3 dólares por tonelada)", agregó el especialista.

En su opinión, se debe considerar que los brasileños están "asustados" por lo que pueda pasar en el futuro con el trigo y por eso tratan de demostrar al mundo -y en especial a la Argentina- que ellos no dependerán de nadie, en relación al suministro del cereal. "Porque a pesar de que existe una leve mejora en los volúmenes de producción mundial de trigo de este año (un 4,5 por ciento de aumento), los stocks o reservas bajarían casi un 10% en relación al año precedente.

Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda han mejorado su producción de trigo este año, en relación a la mala performance obtenida en el ciclo anterior", explicó Ramírez. Destacó, empero, que las "niñas bonitas" del mercado mundial, los países del este europeo, que muchos indicaban iban a ser fuertes compradores de trigo en el mercado mundial, "este año están pasando por un mal momento por estar viviendo situaciones climáticas adversas".

Así es como Rusia, Polonia, Rumania y Ucrania ven disminuidos sus volúmenes de producción de trigo, a tal punto que Ucrania, que el año pasado había cosechado casi 20 millones de toneladas de trigo, este año tendrá una zafra de apenas cinco millones, de las que únicamente 3 millones serían panificables.

De esta forma, el país en cuestión pasaría de ser un neto exportador a un claro importador de trigo, acotó Ramírez y puso de relieve que el incremento productivo del grano en Argentina "no será por encima de un 10 por ciento". "Bien saben los brasileños que el trigo en su país no se da naturalmente, debiendo invertir grandes cantidades de dinero poniendo cal a la tierra, para así modificar la acidez de sus campos (el PH) y de estar forma lograr tener cosechas de trigo medianamente aceptables.

A pesar de todo esto, Brasil bien conoce al trigo argentino; sabe cómo panificarlo, cómo es su calidad -trigos mejoradores- y cómo cerrar contratos con los v

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