Las cinco claves para entender la política salarial del Gobierno

Los aumentos en sueldos, jubilaciones y pensiones apuntan a mejorar los ingresos de los sectores populares para alentar el consumo y así inducir la reactivación. También hay un componente electoral.

11deJuliode2003a las13:34

Oscar Martinez. DE LA REDACCION DE CLARIN.

La mejora en la recaudación de impuestos debe atender cuestiones sociales y productivas", dijo Roberto Lavagna al anunciar las medidas. A su lado, sus colegas de Trabajo, Carlos Tomada, y de Educación, Daniel Filmus, avalaron sus palabras y atendieron su propio frente.

En el esquema del ministro de Economía, el mejor mecanismo posible para el crecimiento sería el siguiente: la recuperación de la actividad económica significa un aumento de la productividad (unidades producidas o facturación por trabajador empleado) y esto debe representar aumento de salarios, aunque algunos empresarios se distraigan. Esto, a su vez, induciría una suba en la ocupación y más producción y así sucesivamente.

Este mecanismo fue el que salió a validar ayer Lavagna. Le faltó, en principio, un paso final: que la mejora en los ingresos se destinen al consumo para seguir sosteniendo una reactivación que ya muestra signos de fatiga.

Como según las propias palabras del ministro las exportaciones por sí solas no garantizan crecimiento estable y permanente, la herramienta que resta es fogonear la demanda interna.

Por eso, en el fondo —y más allá de la innegable justicia del aumento de salarios y jubilaciones— las medidas deberían encuadrarse como un intento del Gobierno por volcar efectivo al mercado ya que los principales beneficiados serían los sectores de menores recursos, aquellos que destinan la mayor parte (si no todo) su ingreso al consumo. Este mecanismo, claro está, tampoco podría despojarse de alguna vinculación con las próximas elecciones en varios distritos fundamentales para el oficialismo, como la Capital y Buenos Aires.


Las claves de los anuncios serían los siguientes:

MEJORAS Y SUMAS. Hay cinco elementos centrales en los anuncios de ayer:

  • Sube el salario mínimo de los actuales 200 a 300 pesos. Este mes se cobrarán 50 pesos y los otros 50 a razón de 10 pesos mensuales hasta diciembre.
  • Se incorporan al salario los 200 pesos no remunerativos en cuotas a razón de 25 pesos mensuales durante ocho meses. Para que al empleado le llegue ese monto, el ingreso bruto será de 28 pesos.
  • Se posterga sin fecha el aumento de dos puntos (del 7 al 9%) en los aportes jubilatorios a las AFJP.
  • Suben a 220 pesos las jubilaciones y pensiones mínimas.
  • Se anticipa —y garantiza— el pago del incentivo docente para el período setiembre/diciembre

 

FONDOS AL CONSUMO. Según el ministro de Trabajo, los anuncios sobre el aumento del SMVM y la incorporación de los 200 pesos representarían una mejora del 15% en la masa salarial a lo largo de ocho meses. Según los datos oficiales, en abril los trabajadores privados y los convencionados registrados cobraron algo así como 3.300 millones de pesos en salarios. Con esa suma, haciendo un promedio simple y descontando los empleados públicos, la mejora en la masa salarial sería de unos 495 millones de pesos. Es decir, poco más de 61,9 millones mensuales. La suba en las jubilaciones aportaría otros 50 millones de pesos (28,80 pesos a 1,7 millón de jubilados). Así, sin tomar el cuenta el pago del incentivo docente (que comenzará a regir en setiembre), habría unos 111,9 millones adicionales para consumir desde fines de mes.


LOS QUE MAS SE BENEFICIAN. En primer lugar aquellos que cobran el salar

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