En dólares, los granos mejoraron su precio

Con precios que, según los analistas, no se veían desde mediados de los años ’90, la producción nacional de granos parece encaminarse, una vez más, hacia un nuevo récord.

21deJuliode2003a las08:12

Por Alejandro Rollán / De nuestra Redacción
arollan@lavozdelinterior.com.ar

Con precios que, según los analistas, no se veían desde mediados de los años ’90, la producción nacional de granos parece encaminarse, una vez más, hacia un nuevo récord. Los 37 millones de toneladas de soja, junto a los 17 millones de toneladas de maíz que se proyectan para el próximo cosecha, se convertirán en uno de los mayores aportes de divisas que realizará el sector productivo a la economía durante 2004.

Si bien los valores actuales en pesos del trigo, soja, maíz y girasol han caído en el último año alrededor de un 20 por ciento, las cotizaciones en dólares son levemente superiores a las que mostraban las pizarras en julio de 2002 (ver “Cotizaciones...”).

El fenómeno se repitió en la última semana de operaciones en el mercado de Rosario, donde la soja terminó con una baja de cuatro pesos por tonelada, contra un tipo de cambio que perdió entre cuatro y cinco centavos.

La firmeza en los precios de los “commodities” en moneda dura también se percibe a nivel internacional, aunque allí la rentabilidad es mayor debido a que no existen las retenciones a las exportaciones. La soja, el principal grano que se produce en Argentina, se vende en el mercado de Chicago a 225 dólares la tonelada, contra los 168 dólares de la plaza local.

“Luego del boom agrícola de 1997 se produjo una depresión de precios que comenzó a tener una recuperación importante en en el último tiempo. Esto es lo que permitió a los productores agropecuarios locales seguir teniendo una actividad rentable a pesar de un 20 por ciento de retenciones”, explicó Adrián Seltzer, analista de mercado de la corredora Granar.

Nubarrones

Sin embargo, la fortaleza de los precios en dólares no se traduce en todos los casos en rentabilidad directa. La mejora, en parte, se vio absorbida por el aumento que muestran algunos insumos clave de actividad.

“Ha subido el arrendamiento y el gasoil incrementó su valor en la moneda norteamericana”, admitió el analista.

Desde la vereda de los productores se admite que la rentabilidad podría verse acotada aún más cuando el Gobierno decida, finalmente, una recomposición en las tarifas de los servicios y de los salarios.

En los últimos días, otro cuello de botella comenzó a gestarse en las operaciones para la nueva campaña agrícola.

La decisión del Gobierno de impulsar que las liquidaciones del impuesto a las Ganancias y de las retenciones a las exportaciones se realicen con los precios al momento del embarque de los granos, y no con el concertado por las partes al momento de la operación, paralizó las operaciones forward (ventas a futuro).

“El intento oficial de cobrar las retenciones al precio del día de embarque tiene al mercado sin operaciones. Los pocos precios que hay en el mercado son cinco dólares por debajo de lo que podría pagar el exportador, que le está descontando una parte al productor como reaseguro, por si el mercado muestra una suba de precios y tiene que pagar más retenciones al momento del embarque” diagnosticó Seltzer.

De cara a la próxima campaña, todas las miradas estarán puestas en la evolución del clima durante las próximas cinco semanas en Estados Unidos, el principal productor de soja y maíz. De confirmarse las buenas condiciones actuales en los cultivos, no se descartan precios en baja para la nueva cosecha.

Mientras tanto, el mercado local muestra comportamientos diferentes, según los granos.

Trigo. La comercialización se encuentra en un círculo vicioso, según lo definen los analistas. Con los precios actuales, los productores han decidido no vender. La falta de oferta comp

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