El agro apoya una rebaja de las retenciones a las exportaciones

Un punto de reducción equivale a $ 300 millones para el campo

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22deJuliode2003a las08:19

Los ruralistas sostienen que la eliminación de este gravamen reactivaría la economía del interior
Actualmente, el impuesto representa unos 27 años de venta de tractores

Por cada punto de reducción de las retenciones a las exportaciones, el sector agrícola obtendría unos 300 millones de pesos más por la venta de granos y oleaginosas. El economista en jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Ernesto Ambrosetti, expresó que actualmente el impacto de este impuesto "distorsivo" en los ingresos de los productores granarios ronda los 6400 millones de pesos.

"Esta cifra equivale a 27 años de venta de tractores, a 32 años del comercio de cosechadoras o a casi 2 millones de rollos de alambre, de 1000 metros cada uno, con el que se podría alambrar 1173 veces la frontera con Paraguay", graficó el economista con referencia al perjuicio que provocan las retenciones del 23,5% en el caso de la soja y el girasol, y del 20% en el trigo y el maíz.

"Establecer un cronograma de disminución de estos impuestos es fundamental para dar previsibilidad y estimular las inversiones necesarias para aumentar nuestra participación en el mercado internacional de alimentos", dijo el economista rural.

La supresión del tributo figura en el centro de las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) en materia fiscal. El Palacio de Hacienda estudia un recorte "parcial y en varias etapas" del tributo en 2004, pero que no desestabilice la marcha de las cuentas públicas que tienen como objetivo lograr un superávit primario del 3% para el año próximo.

"Durante el presente año, según el presupuesto nacional, se espera recaudar unos 10.360 millones de pesos, que representan el 22% del total de los ingresos del Estado, por medio de este impuesto, considerado distorsivo", se quejó Ambrosetti .

El economista y miembro de la comisión directiva de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Alfredo Rodes, opinó que los fondos recaudados por las retenciones serían "más reactivantes" si estuviesen en manos del sector privado, en este caso los productores agropecuarios. "Una reducción de este impuesto equivaldría a trasladar una gran fuerza reactivadora hacia el interior y el campo daría mucho más trabajo", sostuvo Rodes y recordó que, según el último censo agropecuario, existen en el país unas 320.000 explotaciones agropecuarias.

Consultado acerca de la posibilidad de que el Gobierno impulse una reducción diferencial del gravamen para algunos granos, Rodes fue categórico: "Es una barbaridad, hay que bajarlas en todos los productos, porque agronómicamente las retenciones compensadas son descabelladas", dijo.

En tanto, Ambrosetti señaló que, si bien este impuesto surgió como respuesta a una demanda social, "determinó una imposición distorsiva que reduce la competitividad de los sectores productivos".

Franco Varise

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