Lavagna cree que cumplió con el FMI

Con el apoyo político del G-7, el ministro estima que no será necesario tomar nuevas medidas antes de firmar el acuerdo

25deJuliode2003a las08:14

El Fondo reclama que se aceleren la compensación a los bancos y la autorización para subir las tarifas de servicios públicos
Reunión en la Reserva Federal de Nueva York

El Gobierno no brindará nuevas ofrendas al Fondo Monetario Internacional (FMI) antes de firmar un acuerdo de largo plazo. Con la sensación de gozar de una gran fortaleza política, el ministro Roberto Lavagna cree que la Argentina no debe realizar ninguna "acción previa" al programa de tres años que espera firmar a fines del mes próximo. Altas fuentes del Palacio de Hacienda descartaron ante LA NACION que, para congraciarse con el Fondo, el Gobierno vaya a apurar la marcha de los proyectos legislativos de compensación a los bancos y de autorización para subir las tarifas de los servicios públicos privatizados.

"No hay ninguna condición previa; el programa se discute sobre la base de lo que hizo el Gobierno hasta ahora", señaló la fuente, a pocos días del inicio de la recta final de la nueva negociación con el organismo. El FMI pretende observar un avance sustancial en ambas leyes antes de sellar un nuevo pacto de refinanciación de la deuda de la Argentina con los organismos multilaterales de Washington.

Pero la gira por Europa de la semana última y las reuniones en Estados Unidos en los últimos dos días -que se repetirán en forma inminente por una invitación del secretario del Tesoro, John Snow- le brindaron al ministro el apoyo suficiente del Grupo de los Siete como para creer que el acuerdo con el Fondo Monetario ya está definitivamente encaminado. "El resultado de la gira es espectacular", se entusiasmó la fuente oficial.

Lavagna considera que si en noviembre de 2002 el apoyo político del Grupo de los Siete fue decisivo para firmar con el FMI en enero de este año, ahora el camino está aún más allanado. "El año pasado uno venía de levantar una crisis muy grave; ahora hay un track récord importante que en aquel entonces no estaba", se explicó. Según el ministro, hay dos claves que permiten prever un final feliz en el corto plazo:

  • El cambio registrado en la economía en el último año. Este año el nivel de actividad crecería un 6% y el próximo, cerca del 4,5 por ciento.
  • La "espectacular" recepción al presidente Néstor Kirchner en el exterior. "Hay una percepción totalmente diferente sobre la situación política local: se reconoce que éste es un nuevo presidente con cuatro años de mandato por delante", se indicó. El propio ministro de Economía aún prefiere optar por la cautela. En un breve diálogo telefónico con LA NACION desde Nueva York, indicó que "la situación sigue siendo delicada por una deuda insólita" que pesa sobre la Argentina. Satisfacción "El mundo no lo puede creer", sostuvo el titular del Palacio de Hacienda, reconfortado por las expresiones de reconocimiento recibidas en el sur de la capital financiera de los EE.UU. durante la ceremonia para colocar un monumento de homenaje a las víctimas del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001. La Argentina alcanzará a fines de año una deuda pública de US$ 170.000 millones. Del total, unos US$ 76.000 millones ingresarán en la oferta de reestructuración de la deuda que está en default con los acreedores privados que el Palacio de Hacienda pretende formular a fines de septiembre en la asamblea anual del Fondo en Dubai. El vicepresidente de la Reserva Federal de Nueva York, Terrence Checki, escuchó ayer de boca de Lavagna los grandes lineamientos de esta compleja propuesta. Con un perfil muy bajo, Checki sigue los pasos de la economía argentina desde principios de los 80 y actualmente ejerce la titularidad de este importante organismo, que siempre actuó como "intermediario" entre el gobierno nacional y sus acreedores privados. Durante 45 minuto

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