El rinde y la calidad juntos

Con el objetivo de lograr más y mejores trigos, BASF Argentina trajo a dos especialistas franceses. Algunos de los principales conceptos que aportaron.

28deJuliode2003a las08:21

Daniel Díaz. DE LA REDACCION DE CLARIN.

Philippe Gate, (ecofisiólogo) y Claude Maumené (experto en el manejo sanitario de cereales) son habitualmente consultados por países con un alto grado de incorporación de tecnología, entre otros el Reino Unido, Alemania, y Australia.

Ambos especialistas fueron los disertantes de las Primeras Jornadas Internacionales BASF Ecofisiología y Manejo Sanitario de Trigo, que se realizó días pasados en Buenos Aires seguida por más de un centenar de productores y técnicos locales.

"El aspecto diferencial de sus aportes, es el grado de confiabilidad y objetividad de los datos que presentan, producto de numerosas ensayos en diferentes regiones de Francia", explicó el ingeniero agrónomo José Di Rico, especialista en trigo de la compañía.

Con el diferente marco de relaciones entre productores, técnicos, y ayuda estatal, la pregunta más elemental sería ¿es aplicable en la Argentina?

Para Di Rico, la respuesta debe basarse en términos objetivos. Explica que las disertaciones mostraron que será aplicable si contempla el manejo de las enfermedades en función de la variedad, del lote y de la presión parasitaria.

"Pensar en la variedad, es considerar su sensibilidad a las distintas enfermedades, considerando en primer lugar aquellas que son de difícil solución, y relacionando en todo momento el potencial de rinde".

Y agregó que razonar a nivel de lote, implica conocer el potencial de rinde natural de las parcelas, en condiciones de rindes objetivos claramente definidos. "En otro plano, ayuda a manejar las enfermedades que son de transmisión vía rastrojos y aquellas en donde la rotación juega un papel importante".

Y afirmó que evaluar las probabilidades de aparición de las enfermedades, siempre relacionada a las condiciones climáticas que la favorezcan, ayuda a comprender mejor, como manejar la última herramienta disponible en la lucha contra las enfermedades: el uso de fungicidas.

En todo momento los especialistas remarcaron la importancia de conocer cada uno de los factores que hacen a la decisión de manejo de los aspectos sanitarios, haciéndolo a la manera de paquete tecnológico, de tal modo de optimizar los impactos de implementación de las mismas.

Luego de la presentación de Gate (ver Hay que...), Maumené señaló que, en términos del manejo de pietín, enfermedad que se expande en los últimos años, en Argentina, ( y en Francia) fue importante la mención de las condiciones predisponentes, desde el punto de vista agronómico que pueden atenuarse en parte con un correcto uso de las rotaciones.

En cuanto a las enfermedades foliares, se debe correlacionar el grado de frecuencia de aparición de cada una de ellas (septoria, roya de la hoja, mancha amarilla y fusarium), con la agresividad puesta de manifiesto por el nivel de perdidas ocasionado, y el grado de éxito o control conocido con la utilización de fungicidas.

Una mención a destacar fue la diferenciación que Maumené brindó al diferente comportamiento de los productos fitosanitarios, con relación a su eficacia, y su persistencia de acción, resaltando la performance y el salto tecnológico que suponen las nuevas estrobilurinas de última generación, y los triazoles con mayor persistencia de acción.

"No todos los productos son iguales y en el grado de conocimiento de cada uno y sus curvas de respuesta en cada situación, (lote, variedad, presión parasitaria y condición climática) reside el éxito que se alcance al implementar su utilización", señaló el técnico del Instituto Arvalis.

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