Maquinaria agrícola brasileña para el agro

Montana planea producir en Córdoba

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29deJuliode2003a las08:19

Al menos en el caso de la firma brasileña Montana, el potencial que ofrece el negocio del agro logró vencer los temores que continúa generando la economía argentina entre los inversores internacionales.

La fabricante de equipos agrícolas de la ciudad de Curitiba anunció que planea invertir US$ 8 millones en la construcción de una planta de máquinas pulverizadoras en la ciudad cordobesa de Marcos Juárez.

En una primera etapa, los brasileños se radicarán en el país mediante la apertura de una filial comercial, que también tendrá su sede en Marcos Juárez.

La filial comercial comenzará a operar a fines del mes próximo y para el término de 2004 está proyectada la apertura de la planta industrial.

"Hace 45 días comenzamos a trabajar en la Argentina con el armado de la red de concesionarios, aunque el proyecto más ambicioso de la empresa es la instalación de una planta industrial en el país, que nos permitirá ganar en competitividad", expresó Mario Mazza, gerente comercial de la flamante Montana Argentina.

El ejecutivo señaló que en su caso la demanda de maquinaria se vio favorecida por la difusión que tuvo entre los productores agrícolas argentinos el método de siembra directa. "Cada vez más productores están dejando de contratar los servicios de fumigación de terceros para pasar a contar con sus propias máquinas pulverizadoras", señala Massa.

Mercado en alza

Montana es una empresa relativamente nueva. Fundada en abril de 1996, en la actualidad es una de las fabricantes de maquinaria agrícola líderes de su país. La compañía tiene su base de operaciones y planta industrial en la localidad de San José de las Piñas, en las afueras de Curitiba. Anualmente produce 2500 unidades de su línea de pulverizadoras y sus ventas rondan los 500 millones de reales (cerca de US$ 173 millones).

La Argentina será el país por el cual Montana iniciará un proceso de expansión regional. En la compañía explican que la elección se debe a las buenas perspectivas que ofrece el mercado local en el negocio agrícola. Según las distintas proyecciones del sector, en 2003 la venta de pulverizadoras (incluyendo equipos autopropulsados y de arrastre) trepará de las 2800 unidades, que fue el promedio en los últimos años, a casi 4000 equipos, lo que representa cerca de $ 180 millones anuales.

Alfredo Sainz

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