La Rural es una fiesta

Cosechadoras con autopiloto láser. Pulverizadoras de trocha variable. Sembradoras de 21 metros de ancho de labor. La Rural es una muestra de las tendencias tecnológicas en la maquinaria agrícola

01deAgostode2003a las08:13

El sector de la Exposición Rural dedicado a los fierros es un ejemplo de cómo la industria se adaptó a la tecnología de sintonía fina que hoy se está usando en las pampas. Cada stand tiene algo que decir sobre innovación tecnológica para la producción agrícola, desde las embolsadoras hasta los cabezales maiceros, pasando por lo que se le ocurra al productor. Todas las tendencias tecnológicas están ahí para ver. Lo que sigue es sólo una muestra de cómo acompaña el sector de la maquinaria agrícola el crecimiento productivo; el resto seguirá hasta el 5 de agosto, en la Rural.

Sin duda, uno de los elementos clave para la agricultura son las sembradoras, que se vendieron como pan caliente en 2002, y que siguen con esa línea este año. “Hay dos elementos claves en lo que hace a tendencias en sembradoras, por lo menos en lo que a nosotros respecta”, comenzó a explicar Néstor Petricevich, responsable de ventas de la firma Giorgi. “Se trata de los trenes de siembra y el sistema de distribución”, agregó.

Sucede que con el crecimiento de la siembra directa -aproximadamente la mitad del área sembrada en la Argentina se hace con esta tecnología- es imprescindible que el tren de siembra permita la colocación de la semilla en forma óptima para asegurar una emergencia pareja del cultivo. “Sobre todo en el sudeste, donde la descomposición de los rastrojos es más lenta, es importante el trabajo de los cuerpos sembradores”, acotó Petricevich.

La gente de esta firma está utilizando un tren compuesto por cuchilla turbo, cincel, disco plantador, ruedas niveladoras y rueda apretadora en los equipos para grano grueso. En lo que es grano fino, el técnico comentaba que la tendencia es ir dejando el monodisco para pasar al doble disco, como órgano abresurco. El problema del monodisco es que en suelos pesados y húmedos tiende a producir una compactación lateral -lo fratacha, explican- que complica la emergencia. “Nosotros optamos por algo intermedio: un disco con un ángulo de 5º en vez de 7 y una zapata rotativa”, explicó.

Por el lado del órgano de distribución, vienen mandando los sistemas neumáticos, particularmente para maíz, donde cada vez se hace más difícil conseguir semilla homogénea que pueda adaptarse al sistema de platos. Lo mismo para el caso del girasol. En soja, el sistema neumático mejora también la distribución de las semillas.

Pero los productores apuntan también a otros aspectos, señaló Petricevich:

1) Equipos de mayor ancho de labor. Sembradoras de 39 surcos a 52,5 cm (21 metros) ya son frecuentes y los principales demandantes serían los productores del norte del país, donde los “paños” agrícolas son de grandes extensiones.

2) Mayor capacidad en las tolvas, tanto de semillas como de fertilizantes. Lo que se busca, en definitiva, es mayor autonomía de trabajo de los equipos.

En pulverizadoras también
Lo de la autonomía es un tema que le pega también a los equipos de pulverización. Así lo explicaba Juan Pablo Rodríguez, de la empresa Metalfor.
 
Los equipos autopropulsados tienen botalones que van de 20 a 25 metros de ancho y pueden trabajar a una velocidad de avance de entre 18 y 25 km/h.
 
Quiere decir que en una hora son capaces de pulverizar 50 hectáreas. La idea es, también, que cuanto más ancho es el botalón, tanto menos se pisa el cultivo.

“Las tendencias que nosotros vemos apuntan a la trocha variable, porque cada vez son más las distancias a las que están sembrando los productores. Tanto pueden hacerlo a 35, como 70, 52,5 o 42 centímetros. De manera que las pulverizadoras se tienen que adaptar a cómo se haya sembrado el cultivo”, dijo Rodríguez.

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