Por ahora, la Unión Europea no cambia su política agrícola

La UE destina por año más de 43.000 millones de euros a ayudar a sus agricultores, política que distorsiona el mercado y coloca a la producción altamente competitiva del Mercosur en situación desventajosa.

04deAgostode2003a las08:36

La Unión Europea (UE) reafirmó esta semana que no habrá más cambios en su política de subsidios agrícolas mientras Estados Unidos no modifique sus propias ayudas internas al sector, y al mismo tiempo intentó una difícil defensa de su posición en el Mercosur, al que prometió que las negociaciones multilaterales no trabarán el futuro Acuerdo de Asociación birregional.

“La reforma en agricultura en el debate multilateral no será obstáculo para la negociación entre la Unión Europea y el Mercosur”, aseguró en diálogo con Télam el director general de Agricultura de la Comisión Europea, José Silva Rodríguez, que completó esta semana una gira de cinco días en Argentina para explicar los alcances de la reciente reforma a la Política Agrícola Común (PAC) del Viejo Continente.

El destino del futuro Acuerdo de Asociación entre los dos bloques está hoy, por decisión de los europeos, supeditado a los resultados de la discusión multilateral de la Organización Mundial de Comercio (OMC) para flexibilizar las reglas de los mercados a nivel global, donde los subsidios agrícolas, en particular los de Estados Unidos y la UE, están anclando los progresos de las negociaciones y son una amenaza de fracaso de la llamada Ronda de Doha.

El ALCA.

“Si las negociaciones en la OMC no tuvieran grandes avances el acuerdo entre los dos bloques no va a ser cero. El acuerdo que se negocia va mucho más allá de lo comercial, incluye capítulos político y de cooperación, y existe un genuino interés en Europa de seguir y acompañar este proceso del Mercosur que tiene timing y condiciones políticas”, aseguró el funcionario europeo.

“Europa es el primer importador de productos agrícolas y también es el principal mercado del Mercosur, incluso antes que Estados Unidos y Canadá”, resaltó Silva Rodríguez en alusión al ALCA.

No obstante, recordó que el mandato de los Quince para negociar es que el futuro acuerdo sea compatible con la OMC y con la PAC.
Silva Rodríguez reiteró así la exigencia de la Unión Europea de que el Mercosur mejore su oferta arancelaria, a la que considera por debajo de los porcentajes establecidos por la OMC para concretar un acuerdo de libre comercio, y puso además en blanco sobre negro la cuestión de los subsidios europeos a la agricultura, una permanente demanda del Mercosur en la negociación birregional.

A fines de junio, los Quince países de la Unión Europea acordaron, luego de complicados debates, la reforma a la PAC que destina por año más de 43.000 millones de euros, casi la mitad del presupuesto total comunitario, a subsidiar a los productores agrícolas, política que distorsiona el mercado y coloca a la producción altamente competitiva del Mercosur en situación desventajosa.

Recortes.

A partir de la reforma, una parte de estos fondos se reorientarán hacia la producción respetuosa del medio ambiente en desmedro de la producción intensiva, en tanto las ayudas, si bien no sufrirán recortes sustanciales, quedarán congeladas y deberán compartirse con los nuevos miembros que ingresarán a la Unión Europea el próximo año.

Las modificaciones a la PAC son consideradas como un avance por la mayoría de los países que reclaman la eliminación de los subsidios agrícolas, como el Grupo Cairns de agroexportadores, donde militan los cuatro socios del Mercosur, pero aún insuficientes.

Estados Unidos rechaza, por otra parte, otras pretensiones de Bruselas no menores, como la exclusividad para el uso de las denominaciones geográficas y el etiquetado de productos transgénicos, que hasta ahora se mantuvieron fuera de la ronda, pero podrían

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