El dólar se tomó un respiro: se cotizó a 3 centavos menos

El pulso cambiario: también operaron en baja los contratos a futuroCerró a 2,95 pesos, en una rueda tranquila en la que hubo preeminencia de los vendedores

06deAgostode2003a las08:16

El BCRA acompañó la tendencia del mercado y llevó US$ 2 millones más a las reservas
Y, para mostrar que la situación no le preocupa, siguió reduciendo la tasa de las Lebac
En Brasil subió el Real.

Luego de haber acumulado un avance de 18 centavos al cabo de las últimas ocho jornadas, la cotización minorista del dólar cerró ayer con un descenso de 3 centavos (1%), a $ 2,91 para la compra y $ 2,95 para la venta. A su vez, los negocios entre bancos se hicieron a $ 2,94, mientras el tipo transferencia retrocedió a $ 2,935.

Los analistas creen que ahora el mercado puede ingresar en una nueva franja en torno de los $ 2,90/2,95, mientras ningún fenómeno regional (una caída del real) o internacional (una suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro norteamericano) lo afecte.

Sin embargo, no parecen tener esa misma percepción los bancos que ayer le compraron al Banco Central (BCRA) letras ajustables según la evolución del dólar a 2 semanas o un mes sin pedir tasa, lo que devela una expectativa alcista en ese plazo. De lo contrario, aunque recibirán una proporción de pesos que les permitirían mantener los mismos dólares, sólo habrían adquirido un seguro de cambio.

El repliegue confirmó el convencimiento que muestra la mayoría de los operadores respecto de que el dólar difícilmente pueda superar la barrera de los $ 3, especialmente porque si algo de eso se hubiera insinuado, imaginaban al Central conteniendo la suba poniéndose del lado de la oferta de billetes, un rol que no cumple desde hace poco más de 10 meses.

El impacto que habría tenido esa percepción queda al desnudo cuando se observa que la baja de ayer llegó por razones de mercado. De hecho, la intervención del BCRA continuó en niveles muy bajos, con compras por apenas US$ 2 millones que sólo buscaron acompañar la tendencia de plaza.

La baja llegó en el marco de una jornada mucho más tranquila en toda la región (lo que corrobora que se trata de un fenómeno internacional), que contrastó con los momentos de nerviosismo que anteayer se habían vivido en Brasil o la marcada devaluación que ese mismo día padecieron las monedas de México, Uruguay y Paraguay (ayer siguieron depreciándose, aunque a menor ritmo). Por caso, en Brasil el dólar perdió 1,6% y se vendió a 3,022 reales.

Aquí se notó que los precios a los que llegó el billete provocaron la aparición de vendedores que habían retenido ventas a la espera de mejores valores. Y que, del otro lado, los compradores (entre quienes se habían destacado los institucionales, en los últimos días) ahora comenzaban a retacear.

Incluso los cambistas percibieron que entre los oferentes se anotaron algunas empresas que habían adquirido dólares días atrás y que buscaban realizar la diferencia. Esa sensación pudo corroborarse más tarde cuando se conoció que el denominado complejo cerealero había liquidado US$ 23,09 millones, es decir, US$ 2,1 millones menos que los inyectados anteayer, lo que, sin embargo, no puso presión porque este sector ya no está tan solo entre los vendedores.

Ahora los operadores están tratando de ver dónde se estabiliza la cotización para evitar que las oscilaciones les permitan optimizar sus decisiones de inversión. Pero el dato clave es que la conducción del BCRA mantiene el control y no se ve inquieta por los últimos sucesos. Ayer lo demostró al recortar nuevamente los rendimientos que paga por colocar letras (Lebac) en pesos, que a un mes bajaron del 1,70 al 1,30% anual, con lo que sigue desalentando este tipo de colocaciones. Con este mismo objetivo, declaró desiertas las subastas a seis meses y un año de plazo para no convalidar las tasas que los bancos les pedían y que, en todos los casos, resultaban superi

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