El Gobierno negocia con el FMI el aumento de tarifas

Junto con la compensación a los bancos y la reestructuración de la deuda "son los únicos temas en discusión", dijo Lavagna. El ministro insistió en EE.UU. en que el acuerdo será a 3 años.

09deAgostode2003a las07:38

Annabella Quiroga. DE LA REDACCION DE CLARIN.

Ayer el ministro Roberto Lavagna reconoció desde Washington que la negociación con el Fondo Monetario Internacional se centra en las discusiones por "el ajuste tarifario". Según el ministro también forma parte del acuerdo sobre el que se está trabajando "la compensación a los bancos y la reestructuración de la deuda pública".

"Estos son los únicos temas en discusión. Sin ponerle dramatismo", puntualizó Lavagna en declaraciones radiales horas después de reunirse con el titular de la Reserva Federal, Alan Greenspan, en la capital norteamericana.

El ministro afirmó que la negociación con el FMI es "tranquila y razonable". Pero sacó el pie del acelerador: dijo que el acuerdo "aún no está cerrado", aunque negó que las negociaciones se hayan complicado en los últimos días.

A pesar de las versiones que circulan en los mercados y las opiniones de algunos economistas que señalan que habrá un nuevo acuerdo corto porque el gobierno de Néstor Kirchner no quiere avanzar sobre las reformas profundas que exige el Fondo, Lavagna insistió con que "se está trabajando sobre un acuerdo a tres años".

De los tres temas que Lavagna situó en el eje de la discusión con el Fondo, el de tarifas —que están congeladas desde enero del 2002— es el más controvertido. El dilema arranca dentro del propio gobierno: mientras el ala política se opone a conceder un aumento inmediato para las tarifas, la conducción económica puja por otorgar un ajuste mínimo que permita zanjar la discusión con el FMI. La intención del presidente Néstor Kirchner es supeditar el aumento del tarifas a la renegociación de los contratos de las empresas. Ayer el ministro de Planificación Julio De Vido sostuvo, sin embargo, que algunos ajustes podrían dictarse antes de renegociar los contratos.

Pero el equipo de Lavagna intenta lograr en los próximos días alguna solución de compromiso, atento a los reclamos que llegan desde Europa. Lavagna quiere apartar nubarrones de su relación con el Grupo de los Siete, cuyo apoyo fue decisivo para la firma del acuerdo vigente con el FMI y que vence el 31 de agosto.

El problema es que el Palacio de Hacienda cuenta con pocos días para encontrar el atajo que permita acercar posiciones con la conducción política. Según anticipó Lavagna el borrador del nuevo acuerdo con el Fondo estará terminado la semana próxima. Y si es un acuerdo a tres años, ese borrador necesariamente deberá incluir una definición sobre las tarifas. Ayer el ministro insistió en que el acuerdo final estará cerrado a "principios de setiembre". De ser así llegaría a tiempo para evitar que el país pague con reservas los 2.900 millones de dólares que vencen con el FMI el 9 de setiembre.

Otro de los temas que el ministro mencionó como centrales en la negociación, la compensación a los bancos por la indexación asimétrica y los amparos, está en manos del Congreso. Esta semana Lavagna acordó con los legisladores que la compensación por la indexación asimétrica será tratada en el recinto en los próximos días, mientras la resolución por el tema de los amparos quedará para más adelante.

Y acerca de la reestructuración de la deuda, el ministro confirmó que los títulos en poder de las AFJP "van a entrar en la reestructuración de la deuda" cuyos lineamientos principales serán anunciados en la próxima asamblea del FMI en Dubai, en los Emiratos Arabes, el 23 y 24 de setiembre.

Así, el ministro explicó que los tít

Temas en esta nota